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Te engañé, madre. No soy maricón
Fecha: 31/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
Asier tenía 19 años, era rubio, de ojos azules, alto, delgado y muy guapo y además un buen estudiante. Su padre, Aitor, era soldado profesional. Su madre, Arantza, tenía una tienda de ropa. Asier y su padre estaba en una terraza de un bar de Donosty. Nekane, una universitaria, morena, con todo más que bien puesto y conocida de Asier se acercó a ellos y le preguntó: -¿Invitas a una Cocacola, Asier? Aitor, el padre de Asier, que tenía la altura de su hijo, y que era rubio, fuerte y que llevaba una buena mierda encima, le dijo: -Siéntate, siéntate y bebe lo que quieras. Nekane se sentó a la mesa y le preguntó a Aitor: -¿Es su padre? -Sí, soy su padre, el que le enseñó todo lo que sabe. ¿A qué te comió bien el culo antes de encularte? La chavala miró a Asier y rompió a reír. Asier saltó cómo un gato. -¡No bebas más, papá! Aitor, ni lo oyó. Siguió a lo suyo. -¿Cuántas veces te hizo correr? Nekane, que estudiaba segundo de derecho cómo Asier, no era de las remilgadas. Le respondió: -Ninguna, pero porque no intentó follarme. Aitor miró para su hijo, y le dijo: -¿Ves? Hablando folla la gente. Asier se armó de paciencia. -Se entiende, papá, hablando se entiende la gente. -Pues a ver si entendiste a este monumento. Te acaba de decir que si no la follas es porque no quieres. Llegó el camarero. Nekane pidió una Coca-Cola y le preguntó a Aitor. -¿A qué se dedica? -Soy soldado profesional. -¡Soldado! ¿Mató a ...
... alguien? -La semana pasada en Basora dejé a una chica de tu edad medio muerta. -Bromea. -Nunca bromeo con esas cosas. Nekane no se creía lo que estaba oyendo. -¡¿La dejó medio muerta de verdad?! -De verdad de la requetebuena. Nekane ya le prestaba toda su atención. -¡¿Qué le hizo la chica?! Unas palomas se pusieron a picotear unas migas. Aitor, mirando para ellas, le respondió: -Ponerse delante de mí- -le lanzó una patada a las palomas-. ¡Tuuuusa! -las palomas salieron volando-. Soy malo, muy malo. Nekane siguió quitando de él. -Pensaría que llevaba una bomba. -La bomba era ella. Cuatro tiros le pegué. -¿Dónde? -En el coño, y cuatro veces se corrió la chavala. Nekane rompió a reír y después le dijo: -Los cuatro tiros eran cuatro polvos. -Cómo cuatro soles, bonita. Nekane le dijo a Asier: -¡Tu padre es la hostia! -La hostia es la que le metería mi madre si se enterase de que le metió los cuernos. Venga, papá, vamos para casa. -Vete tú que yo estoy bien aquí. -¿Qué le digo a mamá? -Que voy a llegar tarde. Asier le dijo a Nekane: -Nos vemos, Nekane, y no le hagas mucho caso, de bebido miente más que habla. Asier los dejó solos y regresó a casa. Pasaban de las diez de la noche, echó mano al bolsillo y se percató de que se había olvidado las llaves. Cómo la luz de la sala estaba encendida fue a tocar en el cristal de la ventana para que su madre le abriera. Miró por un hueco que dejaban las cortinas y la vio, ...