1. Por jugar con fuego (Parte 1)


    Fecha: 09/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: acuarela, Fuente: CuentoRelatos

    ... oído:
    
    -Quiero que Fernando llegue a verte los pezones.
    
    Me separe de él, y le dije:
    
    -De eso nada, te tienes que conformar a que note que no llevo sujetador y vea el movimiento de mis pechos, pero llevaré los botones abrochados sin dejar que se vea nada.
    
    Con un gesto de resignación de Ernesto salimos de casa. En el coche empezó a poner su mano derecha en mi muslo notando que llevaba medias e intento seguir subiendo para comprobar si llevaba bragas, pero no le dije.
    
    -Así usas tu imaginación -le dije.
    
    Al llegar al restaurante nos pasaron a la mesa que había pedido Ernesto en un reservado y nos tomamos una copa mientras esperábamos a Fernando. Durante esos 10 minutos, mi marido empezó a provocarme desabrochando 2 botones de la blusa a lo que yo oponía resistencia volviéndolos a cerrar, pero cuando tenía tres botones desabrochados que iba a cerrar, llegó Fernando y no me dio tiempo.
    
    Me presento y noté como la miranda de Fernando se quedó congelada en mi escote durante unos segundos, bueno quizás fue menos pero a mí me pareció una eternidad, y eso me violento, pensando en que mi marido me las iba a pagar, pero a la vez sentí que mi cuerpo reacciona a la mirada con agrado, haciéndome sentir que se me calentaban las orejas y se mojaba mi coño.
    
    Nos sentamos a cenar, y Ernesto hizo que se Fernando quedara a mi izquierda, desde donde tenía la mejor posición para ver mi escote.
    
    Durante la cena, entre las charlas y el vino me fui olvidando de la vergüenza ...
    ... inicial que me produjo tener tres botones desabrochados y me subía la excitación cada vez que pillaba a Fernando mirando por mi abertura.
    
    Mi enfado inicial con mi marido por haberme dejado con tres botones abiertos, no me dejó darme cuenta que el cuarto botón se había quedado mal abrochado, y que con los movimientos para alcanzar las ostras, que estaban en el centro de la mesa, se soltó del todo.
    
    No sé cuándo pasó, lo noté cuando vi que las miradas de Fernando eran más continuas, con disimulo me miré el escote para ver que había cambiado y fue cuando me di cuenta: El cuarto botón era la diferencia entre poder ver la parte alta de mis pechos y un poco de canalillo, o poder ver, según mis movimientos ahuecaran el escote, la parte de abajo del pecho, la aureola y el pezón.
    
    Me subió un calor por todo el cuerpo y me quedé pensando que hacer: ¿cerraba los botones delante de ellos y les dejaba sin espectáculo? ¿Me iba a baño a recomponer mi blusa y salía con el escote cerrado? o ¿me hacia la distraída y dejaba que Fernando viera mi todo mi pecho, pezón incluido?
    
    Por una parte estaba muy excitada y me apetecía seguir poniéndolos cachondos, pero por otra me daba mucho corte. Cuando estaba con esas dudas, noté que me llegaba un mensaje al reloj, para estas cosas siempre llevamos Apple Watch de 5 generación que nos permitía salir de casa sin móvil ya que tenía una SIM virtual que lo hacía totalmente autónomo, lo miré y vi que era de mi marido decía: "Estas preciosa, ni se te ...