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Mis dos tíos ardientes y mi disfraz de colegiala
Fecha: 11/08/2023, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos
... seguía encantada con mi tío. -Tal vez deberían quedarse tío, ya es muy noche y están algo tomados y para evitar que algún taxista los robe mejor quédense a dormir, aquí hay un sofá cama donde pueden quedarse. -Nombre hija, no pasa nada, ahorita me voy manejando despacito y así llegó al cabo no está lejos mi casa. -No tío, además estoy disfrutando mucho de tu compañía, no te vayas. -Oye July, vamos a ver una película en el cuarto de arriba que me prestaste para quedarme -dijo mi hermana llevándose a mi tío Sergio de la mano. -Está bien, hasta mañana. -He notado como me has mirado toda la noche hija, que pasa? -La verdad hace tiempo que no he estado con un hombre de verdad, he tenido parejas pero nada más no llenan mis necesidades. -Vaya que problema hija, pero pues yo no puedo ayudarte con eso, podría presentarte a algún amigo más joven que yo. -Te deseo a ti, lo he hecho por años, sabes te confieso que cuando llegabas del gimnasio a bañarte a la casa mi hermana y yo te espiábamos, la realidad es que no podía evitar cada noche el tocarme con lo que veía. El agua cayendo sobre tu cuerpo musculoso y lleno de vellos espesos y chinos. Tus glúteos redondos y esa verga tan basta y llena de vida, grande y negra como ninguna. Cayendo como el más dulce de los plátanos. Me imaginaba como sería cuando creciera. Tal vez como un gran pepino duro y largo y duro como un hierro. Tal vez algo doblado en la punta. -Me dejaste sin palabras, absolutamente Julia. La ...
... verdad yo también tengo algo que confesar. Esa época que viví un tiempo en tu casa fue un martirio para mí. Hoy me hizo recordarlo cuando te vi con esa falda de colegiala. Recordé aquellos días en los que ibas en secundaria y te veía pasearte por la casa vestida de esa manera. Fui sintiendo un deseo por ti. Cuando cumpliste 18 y te viniste a pasar un verano en mi casa a divertirte con mis hijas yo iba al cesto de la ropa sucia y me encerraba en el baño con tu ropa interior imaginándome que lamía directamente esos senos tan desarrollados y esa vagina tan dulce. Tu sabor que podía probar aún de tus calzones era delicioso. Me venía tan rico que me hice adicto. Me acerqué a mi tío Nacho y sin titubear un momento lo besé. En un instante nuestras lenguas de entrelazaron intensamente. El sabor de su saliva mezclada con la mía elevaba el éxtasis de inmediato. Mis pezones comenzaron a resaltar en mi brasiere. Nuestras respiraciones eran sonoras y agitadas. Mi tío metía su lengua hasta mi garganta. Una gran lengua húmeda trataba de ahogarme con todo su deseo. Rápidamente precipitó su mano dentro de mi brasiere. Mi piel sintió sus manos de dedos gruesos y largos. Sus manos ásperas contrastaban con la suavidad de mis senos. Mi cuello necesitaba de atención desesperadamente y como si pudiera leer mi mente me beso de una manera tan húmeda y bravía. Yo le sujete la cabeza y dejé salir un gemido sin querer. Se me acercó al oído y me dijo – vamos a ver qué tan mojadita estas-. Metió su ...