1. Mis dos tíos ardientes y mi disfraz de colegiala


    Fecha: 11/08/2023, Categorías: Incesto Autor: dradelsexo, Fuente: CuentoRelatos

    ... mano debajo de mi falda e hizo a un lado la tanga que en ese momento ya estaba empapada. Metió sus dedos y los dirigió justo donde estaba mi punto g. Era como si adivinará lo que no cuerpo deseará. Eres un mago -le dije mientras besaba su cuello-.
    
    Comenzó a mover sus dedos haciendo un movimiento de ganchito y estimulándome sensualmente. Los gemidos se me escapaban por más que trataba de contenerlos. El me beso de nuevo y comenzó a desabrochar lentamente mi camisa, botón por botón intercalaba sus besos con sus manos.
    
    Cuando tuvo mis senos descubiertos los empezó a masajear y besar como loco. No sabes cuánto tiempo desee esto amor, tanto que no puedo controlarme -dijo mientras se disponía a quitarme el brasier. Cuando mis senos redondos y firmes quedaron frente a él las admiro por un momento y las chupo como un bebé. Yo gemí por su experiencia al hacerlo. Ya no aguanto más -le dije.
    
    Lo senté en el sillón y le comencé a quitar los pantalones. Cuando lo vi en ropa interior recordé aquellos días, ahí estaba frente a mi aquel pene tan enorme flácido y sudoroso escondido en aquella fina tela. Lo saqué por el espacio entre el bóxer y me quedé impactada, era un más grande de lo que lo recordaba. Le escupí mucha saliva y comencé a masturbarlo. El descanso su cabeza en el sillón y yo seguí un movimiento frenético. Aquella serpiente empezó a despertar. En un instante su verga estaba erecta. Esa fue mi señal, su enorme verga me invitaba a comérmela. La puse en mi boca y el ...
    ... gruño y dijo- puta madre-. Me cabía en la boca haciendo un gran esfuerzo.
    
    Ella me quito el cabello de la cara y me decía -mírame putita-. Que me insultara me ponía aún más húmeda. Me tomo fuerte del cabello y apretó los dientes. Si te la vas a comer, cómetela bien cabrona y empujó su verga más adentro violentamente tomando mi cabeza y empujándola hacia abajo. Yo me esforzaba por no vomitar. Su verga llegaba a lo más profundo de mi garganta. La saliva corría por mi boca llenando su pene y cayendo sobre mis senos tratando de lubricar la entrada de mi garganta ante semejante animal.
    
    Pasaron más de 15 minutos dónde el violó mi garganta en tantas posiciones hasta que se cansó y dijo -ya es hora de que sepas lo que es un hombre. Me tomo del cabello y me puso en cuatro sobre la alfombra. Su verga estaba llena y rebosante de los jugos de mi garganta. Me dio una nalgada y la metió de golpe.
    
    Yo gruñí desesperada de dolor. Se abrió paso de manera imponente. Su verga estaba volviendo a abrir mi vagina de una manera brutal. Jalo mi cabello hacia atrás de tal manera que me trono muy fuerte y grite de nuevo. Me dolió cabrón -grite con fuerza-. Así es como se siente cuando te coge un macho de verdad cabrona -dijo de manera burlona-. Me volvió a nalguear y me clavo las uñas en las caderas y empezó a penetrarme de manera brutalmente rápida. El sonido de mi piel con su piel era estruendoso y frenético.
    
    Tomo solo un par de minutos y sentí como mi vagina se inundaba y estaba a punto de ...