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De visita (Partes I, II, III y IV)
Fecha: 12/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Kenwood1972, Fuente: CuentoRelatos
... servicio está frente de la habitación de mi hermana. Cuando salí, me fijé que la puerta de la habitación estaba abierta de par en par y que la luz de la lamparita estaba encendida. Entré para apagar la luz y vi a mi hermana, tendida boca arriba, con la bata por encima de sus muslos y su coño peludo se le veía por debajo, pues no llevaba ropa interior. Sus tetas resaltaban por las transparencias de la combinación. Me acerqué sin hacer ruido, despacito, hasta el borde de la cama. Me agaché para ver su coño. Mi sorpresa fue que estaba mojado, Mi hermana se había estado masturbando. Entre la bebida y el orgasmo que habría tenido, estaba profundamente dormida, con la cabeza girada hacia mí. Esta vez hice algo que nunca había hecho. Me acerqué a la cabecera de la cama, me bajé el pantalón del pijama y el bóxer y le puse la polla en la boca a mi hermana. Con cuidado, se la pasé por los labios y con una mano, tirando despacio de la barbilla, le abrí la boca y metí la punta de mi polla. Me excitó tanto esta nueva experiencia, que casi me corro en su boca. La saqué y me corrí en mis boxes. Cuando me recuperé un poco de la corrida, me dediqué a sobarle las tetas y a subirle más la combinación para ...
... ver su coño. Aún seguía mojado. Me agaché, y pasé mi lengua por toda la raja, recogiendo sus jugos. Luego le lamí el clítoris y lo succioné con mis labios. Entre sus jugos y mi saliva, tenía el coño bien lubricado, así que le separé las piernas, me puse encima y poco a poco le fui metiendo la polla en su calentito coño. Después de un rato de bombeo y cuando iba a correrme la saqué y me corrí en su barriga. Fui al servicio y cogí una toallita para limpiarla. Cuando regresé a la habitación, había cambiado de postura y estaba boca abajo, con todo su culo a la vista. Sus deliciosas nalgas estaban a mi disposición, como otras veces anteriores. Tenía las piernas separadas, por lo que podía ver su coño mojado. Me aseguré de que seguía dormida y al escucharla roncar, me coloqué encima de ella y me hice una cubana con sus nalgas. Luego, con sus jugos y un poco de saliva, le lubriqué el ojete y mi polla y poco a poco, se la empecer a meter en su delicioso y excitante culo. Esta vez, después de un rato bombeando, me corrí dentro de su culo. La limpié con la toallita que traía, Le bajé la combinación, no sin antes darla un beso en las nalgas y meterle un dedo en el coño, y me fui al salón a dormir.