-
Por jugar con fuego (Parte 3)
Fecha: 15/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: acuarela, Fuente: CuentoRelatos
Al día siguiente nos levantamos muy tarde, la cena en el club y el sexo como animales toda la noche nos había dejado exhaustos. En la cocina mientras desayunábamos en silencio, los dos pensábamos en que íbamos a hacer cuando llegara Fernando, ¿hablaríamos de la noche anterior? ¿Trataríamos de pasar página y hacer como sino hubiera pasado nada? Al cabo del rato Ernesto se decidió a hablar: -No hago más que darle vueltas a lo que paso ayer y que ahora vamos a volver a ver a Fernando dentro de un rato. -Ya lo sé a mí me pasa lo mismo, estoy muy cortada. Ayer me vio desnuda y me estuvo tocando todo el cuerpo y ahora que pensara de mí ¿que soy una puta? ¿Intentará propasarse? Creo que será mejor que anules la cita. Ernesto, me abrazo por detrás y me dijo: -De lo que paso ayer no tienes nada de qué avergonzarte, estábamos los dos juntos y disfrutamos de una experiencia nueva que nos excito mucho. Solo con recordar cuando vi cómo te chuparon los pechos entre los dos y la cara de excitación que tenías, me pongo a cien. -¿de verdad que no te arrepientes de que me hayan tocado dos hombres? -No cielo- respondió Ernesto- ya te digo que me gusto y disfrute mucho, es más me estoy excitando con esta conversación. - Cuando llegue Fernando ¿te excitaras al recordarlo o te sentirás celoso? - le respondí. Ernesto se quedó mirándome a los ojos, abrió mi escote y me contesto: -No lo sé seguro, pero ahora solo pensar cómo te chupaba el pecho y te hacia disfrutar creo ...
... que me gustara. Además si la situación se pone incomoda, no tengo ningún problema en decirle que se marche. -Eso me tranquiliza, porque yo no sé cómo me voy a sentir, nunca he estado con otro hombre. -Tranquila, veras como no pasa nada. Ni el sacara la conversación ni hará ningún tipo de insinuación. Terminamos de desayunar y nos fuimos a arreglarnos, ya tenía la comida preparada desde el día anterior, así que solo teníamos que preparar la mesa y vestirnos para la ocasión. Después de ducharnos, estábamos los dos en el dormitorio y Ernesto se percató de que no hacía más que mirar la ropa del armario sin decidirme por nada. - Si te dijera- me dijo de repente- que te pongas el vestido camisero azul sin nada debajo ¿te enfadarías? -Ernesto siempre estas igual, estos juegos no podemos repetirlos con Fernando, le estamos dando pie a que se propase. -No es mi intención, el vestido es largo y lleno de botones, que estarán perfectamente abrochados sin dejar que se vea nada, solo tú y yo sabremos que debajo no llevas nada y eso permitirá que nuestra imaginación nos mantenga excitados para que cuando salga Fernando por la puerta pasemos directamente al dormitorio. -Vale pero estarán abrochados todos los botones todo el tiempo, aquí no estamos en el club y no tengo ganas de que Fernando piense cosas que no son. -Tú eres la dueña de tus botones y te prometo que yo no voy a tratar de abrirte ninguno. Por una parte, el juego que me proponía Ernesto me excitaba, ...