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Primer experiencia swinger
Fecha: 20/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... acercándome a la mesa de centro-Amor, busca la baraja A continuación se sentaron Fer y Ana. Mi marido fue a buscar el juego de cartas con el que iniciaríamos el juego. Comenzamos a jugar siendo Ana y mi esposo la primer tirada, perdió Ana mi esposo le pidió que se quitara el sostén, dejando al aire sus hermosos y grandes senos. - Fer que se quite la camisa – pedí en mi turno, pues estaba deseosa de ver esos brazotes que se cargaba. Él se quitó la camisa y la verdad, quedé impresionada, tenía un pecho muy amplio y bien marcado así como lo había imaginado. Mi vulva comenzaría a babear, estaba deseosa de tocarlo. Cuando Fer hizo su turno pidió que me dejara los senos al descubierto pues a estas alturas del juego yo era la única que seguía completamente vestida. Al calor del alcohol y del juego de irnos desnudando poco a poco Ana sugirió un ligero cambio, ahora el perdedor haría lo que el contrincante le ordenara y en esa primer ronda Ana me hizo vendar los ojos para que no pudiera ver nada y Fer me recostó encima de la mesa boca arriba y con mis piernas bien abiertas, dejando ver mi panocha mojada e hinchada. A partir de aquí cada uno pedía una cosa mientras Ana miraba y yo no veía nada, en un momento de silencio solamente sentía el aliento jadeante de un hombre en mi cuello, después me rozaron con los labios mi boca humedeciéndolos con una delicada lengua que me acariciaba de un lado a otro, ya no jugaban con las cartas, ahora era el momento de jugar ...
... conmigo y por supuesto encantada de sentir seis manos y tres bocas para mi solita. Ana seguía de pie a un lado mío recorriendo con sus largas uñas mis sensibles senos; Yo estaba pendiente solo de la sensación, atenta a lo que podrían hacer conmigo. Me estremecí cuando una voz me susurró al oído - Te voy a partir el culo en dos, era la voz de Fer, seguida de una mordidita en mi cuello Me gustó que me dijera eso. Noté como dos manos abrían más mis piernas, dejando la vagina depilada indefensa ante cualquier ataque sexual. Una lengua recorrió mi rajita muy lentamente rozándome los labios casi sin tocarlos. Un beso en la boca que bajó por mi mejilla lengüeteando por mi cuello hasta mis pechos. Todo eran roces, sensaciones sensuales desconociendo cual sería la próxima zona a explorar. Uno de los dos se subió encima de la mesa en posición del 69 me agarró de las nalgas, abriéndome la panocha con sus dedos, automáticamente comencé a segregar fluidos que se mezclaban con la saliva de la lengua que me estaba comiendo el coño, restregándola a todo lo largo de la raja que forman los dos sobrecargados labios vaginales, La sensación de placer es indescriptible, no encuentro palabras para describir como sin saber lo que me van a hacer me encuentro esa calurosa lengua lamiéndome el coño, y es que al no ver nada los otros sentidos se magnifican, era un corrientazo por mi cuerpo, buscaba moviendo mi cabeza y abriendo la boca una deliciosa verga que seguro estaba muy cerca pero no ...