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Primer experiencia swinger
Fecha: 20/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... doy con ella, quiero cogerla y metérmela en la boca, mi marido sabe que me enloquece mamar vergas y me castiga por eso Noté que el otra mano toma la verga del primero y me pasea el capullo por mis labios, con ansiedad trataba de comérmelo y rápidamente lo apartó de mí, impidiéndolo. Escuché de nuevo un susurro en mi oído: - despacio, solamente saca la lengua y déjate hacer –ahora era la voz de Ana quien me hablaba pegando sus labios a mis oídos, le piel se me erizó toda, mis pezones se alzaban erectos y ansiosos, comenzaba a gemir ruidosamente Obedecí la orden mientras quien estaba encima de mí, seguía comiéndome cada vez más rápido, necesitaba comerme una verga o que me taparan la boca con algo rico de lamer. Entonces la misma mano me ofreció el capullo duro y gordo de la verga que seguís paseándose por toda mi cara para que lo lamiera con ganas pero sin dejar que me la metiera toda a la boca. Me lo paseaba a lo largo de mi lengua al tiempo que me ordenaba que lo lamiera solamente, al intentar atraparla toda una fuerte cachetada me hizo desistir de la idea, ahora si iba en serio, era su juguete. Con la punta de mi lengua lamía ese gran tronco de carne hacía que se iba poniendo más y más dura, esto para mi estaba siendo un sufrimiento tremendo, alguien me había tomado las manos y me las sujetaba por detrás de mi cabeza juntas, otra persona abría mis pernas y me impedía cerrarlas, no podía moverme ni hacer nada que no me ordenaran. La punta de la lengua del macho ...
... que tenía encima comenzó a tocar mi clítoris lo que hizo que soltara un gemido detrás de otro, me lo hacía de tal forma que comencé a llorar de impotencia, no podía hacer nada y estaba deseosa de comerme aquella enorme verga a la que estaba lamiendo el capullo, esto no era suficiente, deseaba comérmela y montarla, hasta que me dejara llenita de leche. - Por favor, cógeme!!! Cógeme ya, dámela toda!!! - solamente saca la lengua, o no te dejo hacer ni eso – Ana presenciaba todo desde su sitio, era la encargada de mantener mis manos atrapadas, si la hubiera podido ver sin duda me habría excitado mucho ya que estaba desnuda y con su mano libre se acariciaba el clítoris disfrutando mientras a mí me abofeteaban y torturaban. Había puesto una de sus piernas encima de una silla y con una mano se frotaba enérgicamente la rajita de pronto la presión en mis manos se aflojó, se subía uno de los pechos lamiéndose el pezón. Su coño estaba humedecido por los fluidos que desde hacía un rato segregaba su vagina. Ella si podía consolarse, mientras yo sufría con esa tremenda comida de panocha en la que subía y bajaba esa caliente lengua por toda la raja y al finalizar con la punta restregaba mi clítoris haciéndome gritar. Ana se estaba corriendo de gusto queriendo ser ella quien la tuviera en su boca, yo estaba a punto de terminar, y la verga que ahora ocupaba todo el interior de mi caliente boca comenzaba a vibrar indicándome que terminaría pronto, sentí la tensión en las piernas de ...