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El día que me entregué a mi amo (Parte 1)
Fecha: 23/08/2023, Categorías: Gays Autor: MalikRojo, Fuente: CuentoRelatos
... afirmación aun me había dado más ganas de probarlo. Lo había dicho con total seguridad y sin rodeos. Decidí seguir el juego. Yo: Si El: Bien. ¿Tienes experiencia? Yo: Bueno, algo pero no mucho. Quiero ser sumiso, pero tampoco he encontrado con quien serlo El: ok, ¿pero tienes experiencia o no? Yo: la verdad que no, pero tengo ganas de probar. El: Bien, pero conmigo no hay pruebas. O estas dispuesto a ser mi pero y obedecerme o no. Yo: Ok. Si estoy dispuesto. El: Bien. Ten claro que si estás dispuesto has de aceptar mis reglas. Obedecer sin rechistar. Servirme. Yo: Acepto. El: Perfecto, entonces a partir de ahora te diriges a mi como Señor o Amo. ¿Está claro? Yo: Si Amo. El: Veo que lo has entendido a la primera. Así me gusta. Quiero que seas todo lo puta que yo te ordene. No quiero negativas. Yo: Así será Amo – Cada vez me ponía mucho más cachondo. Estaba diciéndole a un tío que ni siquiera sabía cómo es que estoy dispuesto a hacer lo que él me mande. Me excita esa idea. Si bien no tengo ni idea de sus gustos. El: ¿Tienes unas botas? Yo: ¿Botas?… Pues no suelo usar. Creo que tengo unas militares en algún lado. El: ¿Militares? ¿Cómo es que tienes unas botas militares? Yo: Pues la verdad, un día las compre porque me dio morbo, pero no las he usado. El: Bien. Búscalas! Yo: Vale. Ya las buscare. El: No me has entendido perro. He dicho que las busques. ¡Y eso es que las busques ya. Ahora! Ufff. Esa orden me dio un ...
... subidón increíble. A pesar de que no me gusta el sexo ciber me estaba excitando cada vez más. Ese chico me estaba dando la primera orden y en mi mente sabía que para seguir debía obedecerle. Podría haber optado por contestarle al rato y decirle que ya las había encontrado sin ser cierto. Pero de alguna forma eso no sería aceptar el juego. Pensé donde las podría haber guardado. Hacía más de tres años que las había comprado y solo me las puse el día que las compre para ver cómo me quedaban. Creí recordar haberlas puesto arriba del armario de la habitación de invitados. Cogí una escalera que tenía y empecé a buscarlas. No tarde mucho en localizarlas. Efectivamente estaban donde había pensado. Rápidamente cogí de nuevo el móvil para decirle que ya las tenía – Ya las he encontrado- Le dije. Espere pero no se conectaba. Abría y cerraba el móvil a cada momento esperando su respuesta. Tal vez otra orden. El seguía sin dar señales. Cada vez me ponía más nervioso. Llegue a pensar que me ya no me contestaría más y ahí habría terminado mi primera experiencia como sumiso. Cuando ya habían pasado más de 10 minutos pensé que esperar un poco más y si no masturbarme. Esperaría 5 minutos más y si no lo haría. Seguía con el móvil en la mano mirando cómo se consumía ese tiempo de cortesía que le había dado. En el fondo ya casi tenía claro que no me contestaría ese día. Eso me dio bajón. Me había puesto muy caliente y cachondo y de golpe todo se me bajo. Casi ni me apetecía hacerme la paja. Me ...