-
¿Quién dijo que el diablo es hombre?
Fecha: 25/08/2023, Categorías: Confesiones Autor: esperanza, Fuente: CuentoRelatos
Solíamos ir a sitios en común, a veces hablábamos por Facebook y aunque me decía que le gustaba, siempre lo rechazaba por respeto a su hermano Daniel, con quién perdí la virginidad en el parqueadero y seguí teniendo encuentros. Santiago, era el galán del pueblo; alto, mono, ojos verdes, nariz respingada, cejas gruesas, piel clara, cuerpo atlético y sus labios casi color rojo. Su garbo y presencia intimidaban a cualquier chica. Él, era consciente de esa virtud y según los rumores tenía sexo con la chica que le gustara, incluso con el chico que se le antojara. Su comportamiento promiscuo, le quitaba un poco de gracia aunque no dejaba de ser un Don Juan. En ocasiones cuando estaba reunida con mis amigas y lo veíamos pasar se robaba nuestra atención y nos quedábamos chismorreando. Cada una fantaseaba con alguna escena donde el protagonista fuera él, ¡pobre hombre, todas abusábamos de su virilidad! Pero era difícil no cuestionarse tanta belleza. Todas lo deseaban y en ocasiones se le ofrecían, debía sentirse acosado. Era el precio que pagaba por su exceso de encanto. Cada vez que lo cruzaba en la calle y me miraba o pronunciaba mi nombre me sentía una suertuda aunque no me le insinuaba, de hecho era un poco seria con él. No quería hacerlo sentir un dios como todas lo hacían y le tenía respeto por tener vínculo de consanguinidad con mi enamorado. Un sábado salí en plan de rumba a un bar y casualmente lo encontré allí. Al verme expresó β ¡qué suerte la de mi hermano! β un poco ...
... intimidada respondí - ¿cómo estás Santiago? β ahora muy bien β me sentí halagada y seguí mi camino hacia una mesa donde estaban mis amigas. Sonó una canción y un chico me invitó a bailar, me cogió de la mano y empezamos a movernos, dimos media vuelta y sentí que alguien me estaba observando, miré hacia los lados y ahí estaba Santiago casi desvistiéndome con sus ojos. De mi parte la expresión era parca. Si la moral no me guiara, estaría con los dos hermanos. Con uno por amor y con el otro por diversión. Se terminó la canción y me senté, una de mis amigas se dio cuenta de cómo me miraba el galán β Santiago se muere por ti β dijo β ¿te parece? β respondí haciéndome la inocente. De pronto sentí que alguien me tocó el hombro, al ver era él invitándome a bailar. Mi expresión fue de asombro y un poco nerviosa me paré. Me cogió con delicadeza y me colocó una mano en la cintura levantando un poco mi blusa y con la otra me atrajo hacia él. Quedamos a centímetros de distancia, nuestra respiración chocaba, yo, intimidada me recosté en su hombro. Aileen, hace años tengo ganas de ti β me dijo en voz de secreto. Mi piel se erizó y sorprendida respondí β eres guapo, pero te respeto por tu hermano. Me miró sorprendido y le confirmé lo que estaba diciendo. Acalorada por su declaración me aparté de él y al ser un poco más alto que yo, su boca quedaba en frente de mis ojos. Era imposible no fijarse en esos labios carnosos. Al darse cuenta de mi comportamiento me acercó hacia él, se agachó ...