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Vecindad en cuarentena (Parte 1)
Fecha: 26/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Incest_Lover, Fuente: CuentoRelatos
... erecta polla salía de la raja de Marilu haciendo que la leche del chico y los jugos de esta salieran como un caudal. Doña Guille quien aún está de rodillas se dirigió hacia la chocha de su amiga y pego sus labios a está buscando no dejar escapar ni una sola gota de lo que emanaba de ahí. El néctar prohibido sabio como ambrosia de dioses para la caliente madura. Una vez que hubo bebido suficiente se despegó del coño y volteando hacia la polla de Ricardo se llevó la sorpresa que aún seguía erecta. -Joder, Marilu, pero mira nada más esto. Luego de la tremenda cogida que te ha pegado este chico aún tiene ganas de más. Ya quisiera que mi marido fuera así. Menuda suerte tienes, cabrona. La próxima vez que te vea estarás en silla de ruedas, jajaja. -se rio la madura mientras se ponía de pie. Marilu se fijó que efectivamente la verga de Ricardo seguía aun parada. La mujer se estremeció de solo imaginar que tendría a su disposición a aquel pedazo de carne en su casa. -Eso espero, Guille. Si por mi fuera la tendría metida todo el día pero con mi hermana en casa. Tendremos que buscar la forma de follar sin que tu tía Fernanda se entere, cariño. Por ahora será mejor que le des buen uso con doña Guillermina. -dijo Marilu dirigiéndose a su sobrino. -Ufff, venga Ricardito. Que desde hace rato tengo ganas de catar tu verga dentro de mi coño. Adelante, macho. No te cortes y métemela sin piedad como un torero da una estocada. -dijo la madura española empinándose nuevamente ...
... sobre la mesa. -aún tengo bastante energía para complacerlas a las dos, par de zorras. Me asegurare de dejarlas bien llenas de verga todos los días mientras estemos aquí encerrados. -contesto Ricardo ya entrado en confianza. El chico se acercó hasta la madura y cumpliendo con su petición le introdujo su verga hasta el fondo de una sola embestida. La mujer chillo como una puerca al sentir el fierro de carne tocar hasta lo más profundo de su ser. Sus manos se aferraron con fuerza a los lados de la mesa para poder soportar los embates que estaban por venir. Sin perder un instante Ricardo comenzó a penetrar a la madura. Su enorme culo se agitaba cada vez que sus caderas chocaban con él. Sus enormes tetas colgaban como un par de ubres bamboleándose al compás del mete y saca. El chico llevo sus manos hacia esos enormes globos de carne y desde atrás comenzó a apretarlos con fuerza. Guillermina gemía con gozo mientras esa polla joven entraba y salía de su raja. -Así, papito, así. Ufff, masss, fóllame con ganas, métemela toda, hasta el fondo, ahhh, sigue, sigue. Más, más. Apriétame las tetas, me vuelve loca que hagan eso. -decía la madura con deleite Siempre dispuesto a complacer Ricardo apretó con más fuerza aquellas gigantes tetas y sin descuidar sus embestidas. Marilu era ahora la espectadora usando un pepino dentro de su coño que aun pedía más. Que suerte había tenido que aquellos eventos hubieran sucedido aquel día. Ahora sabía que tenía una buena verga en casa ...