1. Cuando un hijo comienza a ver con otros ojos a su madre (4)


    Fecha: 30/08/2023, Categorías: Incesto Autor: afuentes, Fuente: CuentoRelatos

    ... Susana)
    
    —Y tú estás hermosa, muy hermosa.
    
    —Ya no digas, me siento un poco apenada, no tengo cuerpo para estos vestidos.
    
    —Te queda muy bien, esta espectacular.
    
    Alfredo fue hasta donde su madre y le tomó de la mano para ir a la sala, Susana prestó atención a la música y casi de forma instintiva comenzaron a bailar. Alfredo no era buen bailarín pero la música lenta se prestaba para tomar a su madre por la cintura y moverse al ritmo, por su lado Susana recargaba su rostro en el hombro del muchacho y acariciaba su espalda. La escena era muy romántica, estaban casi a oscuras, solo iluminados por la luz de la cocina.
    
    Bailaron un par de canciones y se sentaron en la mesa a tomar vino.
    
    —¿Te gusta nuestra cita? (dijo Susana)
    
    —Mucho, me gustas más tú.
    
    —Jajaja Eres un coqueto de lo peor.
    
    —Es que estás muy hermosa.
    
    —¿Sabes? No bailas tan mal.
    
    —Me dejo llevar.
    
    —Debimos hacer esto antes.
    
    —¿Bailar o te refieres al sexo?
    
    —Ambas
    
    Madre e hijo buscaron sus bocas y se dieron un beso no muy apasionado. Regresaron a la sala para bailar un poco más, pero en esta ocasión sus cuerpos estaban más dispuestos y bailaban más juntos. Alfredo disfrutaba del perfume de su pareja a la vez que daba pequeños besos en su cuello. Susana, por su parte disfrutaba de sentirse amada, deseada, por primera vez se sentía una mujer plena.
    
    Regresaron a la mesa para terminar el resto del vino, si bien fue una cantidad pequeña para causar estragos en ellos, fue lo ...
    ... suficiente para relajar la situación y estar cómodos. La cercanía de las sillas en el comedor facilitaba los besos entre aquel par de enamorados, Alfredo acariciaba las piernas de Susana por sobre el suave vestido y ella hacía lo mismo en las piernas del muchacho, la situación fue subiendo de tono hasta que Susana interrumpió diciendo…
    
    —Espera, vamos a mi recámara.
    
    Alfredo no dudó en tomar de la mano a Susana y juntos caminaron hasta la habitación y sin encender la luz se quedaron de pie junto a la cama, sus ojos estaban ya acostumbrados a la poca luz de la sala así que podían contemplarse mutuamente con cierta facilidad.
    
    Una vez más se fundieron en un gran beso francés, sus lenguas se entrelazaban y su respiración comenzó a acelerarse, el beso terminó y el muchacho rompió el silencio…
    
    —Te amo Susana.
    
    —Te amo Alfredo.
    
    Era la primera vez que ambos dijeron sus nombres para reconocerse ya no como madre e hijo sino como hombre y mujer.
    
    Alternadamente fueron despojándose de su ropa, hasta quedar completamente desnudos uno frente al otro, por último Alfredo quitó el pasador del cabello de Susana y este cayó por sus hombros, se abrazaron y volvieron a fundirse en otro beso francés.
    
    Alfredo apartó las sábanas de la cama y guio a Susana para que se recostara en ella y él lo hizo detrás de ella con movimientos suaves cubriendo sus cuerpos con las sábanas. Ambos sabían que a diferencia de las ocasiones previas, ahora se harían el amor.
    
    Alfredo se giró para quedar por ...