1. Mi padre, nuestro amo (capitulo 2) el adiestramiento.


    Fecha: 31/08/2023, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos

    ... meditar unos momentos.
    
    —Porque cuándo estés preparada, te voy a hacer el amor por ahí. igual que por tu chochito o por la boca.
    
    —¡Es muy gorda! No me entra.
    
    —Pareces boba Yoli, —intervine yo impaciente—. Por eso llevamos eso en el culo, para ensancharlo y que entre.
    
    —¡Jo papá! Mira a Ali.
    
    —Ali no te metas con tu hermana, —dijo papá con paciencia, y después mirando a Yoli añadió—: de todas maneras tu hermana tiene razón… salvo en lo de boba. Mañana os lo voy a cambiar por uno más grande, y otra cosa, mañana vamos a ir a Navacerrada en el funicular si han despejado la vía.
    
    Terminamos de cenar tardísimo, a eso de las doce de la noche y pillamos un pedo importante, sobre todo Yoli que se quedó K.O. y eso que solo fue una copa pequeña.
    
    Papá nos subió en brazos al dormitorio: primero a Yoli que estaba cómo muerta y luego a mi. Con Yoli K.O. sobre la cama, se sentó en el sillón conmigo sobre su regazo. Lo recuerdo todo cómo en sueños y que la habitación se movía un poco. Recuerdo a papá morreándome y pasando sus manos por todo mi cuerpo. Las recuerdo en mi chocho un poco adormecido. Recuerdo que papá me puso a horcajadas sobre su polla y me penetró. Recuerdo que mientras me follaba me comía las tetas. Recuerdo que lo que me hacia me resultaba placentero pero si tuve algún orgasmo no me entere. Lo último que recuerdo es estar sobre su pecho mientras me penetraba.
    
    Por la mañana la luz del sol entraba con fuerza por las rendijas de la persiana. Una luz que me ...
    ... hería los ojos y me atravesaba el cerebro. A mi lado palpé el cuerpo de mi hermana que seguía muerta. La zarandeé un poco y note cómo se movía. Papá entró por la puerta y subió la persiana e instintivamente las dos nos tapamos la cabeza con el nórdico. Pero no nos dio tregua, tiró de él y lo dejó sobre el sillón mientras nos quejábamos.
    
    —¡Vamos Ali! Arriba, —me dijo dándome un azote en el trasero—. Que quien madruga Dios le ayuda.
    
    —Eso es una chorrada papá, —rezongué provocando su carcajada.
    
    —Abre la boca, —me ordenó después de atraerme hacia el. Le obedecí y me metió una pastilla muy gorda dentro y me dio a beber agua—. Es un analgésico, porque seguro que te duele la cabeza.
    
    Hizo lo mismo con mi hermana después de despertarla con mucho trabajo. Tuvo que emplear algo de fuerza: azotes en el trasero y unas tortitas en la cara.
    
    —Vestiros con las cosas de senderismo que vamos a subir a Navacerrada: he llamado a la estación y han despejado la vía.
    
    Nos vestimos con la ropa de nieve, botas y las raquetas en nuestras mochilas y salimos hacia la estación que esta a escasos doscientos metros. Subimos al puerto con un tiempo excepcional, pero con mucho frío. Desde allí, con papá fustigándonos implacable y siempre con las raquetas de nieves fuimos al puerto de la Fuenfría y desde allí, por la calzada romana hasta la puerta de casa: unos trece kilómetros. Llegamos muertas a eso de las cinco de la tarde.
    
    Subimos al dormitorio y nos empezamos a quitar toda la ropa para ...
«12...678...12»