1. ¿Sueño o realidad?


    Fecha: 31/08/2023, Categorías: Incesto Autor: andrewotero, Fuente: CuentoRelatos

    Un día como tantos, navegando por la red, veo un anuncio de una aplicación que permite restaurar imágenes o fotografías antiguas, y me puse a probar algunas de la familia que tenía, en las cuales había digitalizado, pero no se podía apreciar bien los rostros sobre todo si se las ampliaba. Debo confesar que la aplicación supero mis expectativas y lograba gracias a sus algoritmos corregir mucho las fotografías.
    
    En alguna de las fotos que probaba era de la época en la que mi hermana terminaba el colegio y estaba junto a mi mamá recibiendo su certificado. Al aplicarle el programa, le corrigió muchísimo y aunque era una foto que me gustaba mucho porque mi madre se veía bonita, ahora podía apreciar su rostro mucho mejor, me hizo recordar mucho mi época de juventud, muchos recuerdos, y lo mucho que me gustaba mi madre de lo guapa que era.
    
    En esas estuve, buscando fotos de madre y a todas iba aplicándole esos filtros para mejorarlas y poder apreciar mejor a mi madre, con cada una de ellas me excitaba mucho más al ver lo hermosa que era mi madre en su juventud y las ganas de poder haberla conocido así como hombre o pretendiente.
    
    Me desvelé un poco probando la aplicación en todas las fotos que podía, hasta que me quedé dormido…
    
    No sé si fue un sueño o un simple recuerdo, pero me encontraba en una de las escenas de las fotos que antes estaba restaurando, se trataba de una salida familiar a la casa de mis abuelitos, era a inicios de los 90, cuando yo estaba por el segundo ...
    ... año de universidad por cumplir los 20 años, mi hermana estaba por cumplir los 15 años y mi madre todavía trabajaba en una institución de gobierno, ella tendría unos 43 años, era hermosa, se conservaba muy bien, delgada y de muy buena presencia, pequeña cintura, anchas caderas y unas piernas de ensueño, espalda angosta y unos pechos firmes y aunque no muy grandes, muy bien formados, de cabello hasta los hombros y un rostro angelical, arreglada como solo ella sabía hacerlo, labios muy bien pintados, párpados sombreados y cejas muy bien delineadas, su rostro era tan joven, sin arrugas… estaba hermosa.
    
    Por un lado entre el ambiente familiar, ver a mis abuelitos con vida, mis parientes más jóvenes, y mi madre, con su forma de vestir casual, de pantalón de mezclilla azul, una blusa de manga larga blanca, zapatos de taco medio, y escuchar su risa mientras conversaba con sus papás, yo la miraba embobado, apreciando cada uno de sus detalles, como grabándolos a fuego en mi mente, por momentos cuando salía de mis pensamientos trataba de disimular mis actitudes.
    
    En esa época Martha, ese era su nombre, tenía un pretendiente, se llamaba Edgar, una especie de enamorado, ya iban algún tiempo y aunque en esa época no le prestaba mucha atención, ahora que soy más maduro y experimentado, estoy seguro que no debieron haber estado solo de manitas cogidas. Eso me molestó muchísimo, y aunque sabía que pronto terminarían separándose, no podía pensar siquiera que alguien la abrazara y disfrutara ...
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