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¿Sueño o realidad?
Fecha: 31/08/2023, Categorías: Incesto Autor: andrewotero, Fuente: CuentoRelatos
... de ella, nadie, sino fuera yo. Martha siempre me gustó, y me atrajo como mujer, al vivir solo con ella junto a mi hermana, fue mi primer referente femenino. Y aunque en más de una ocasión dejaba de verla como mi madre y desearos como mujer, nunca pasó de deseos reprimidos en mi mente, los cuales en ese instante habían regresado con mayor fuerza. Por un momento recordé que estaba en un sueño, aunque estaba durando mucho, en verdad se trataba de en sueño? Estaba durando demasiado… en verdad eso no importaba, yo estaba dispuesto a aprovecharlo. Por esa época yo hacía deporte y físicamente estaba bien, me gustó comprobar que no tenía llantitas y lo joven que estaba. Ya regresamos a casa y en la tarde mi hermana se fue a la casa de una amiga, yo saldría a dar una vuelta por el barrio, ya que principalmente tenía curiosidad por ver qué otras cosas había en mi “sueño”. Martha se quedaría en casa. En mi paseo me topé con algunos amigos que no había visto en años y nos quedamos conversando un buen rato. Estaba regresando a la casa y cuando estaba muy cerca escuché unos gritos de discusión, era Martha que estaba discutiendo con Edgar, primera vez que los veía en esta situación, así que abrí el portón de mi casa y pude ver que Martha trataba de cerrar la puerta y Edgar la empujaba para entrar. El momento que Edgar me vio entrar, automáticamente se detuvo y sin decir absolutamente nada simplemente salió de la casa. Yo cerré la puerta con seguro cuando el salió ...
... enfurecido. Martha se quedó en la sala, estaba desesperada, llorando mucho. No la había visto así, solo cuando en alguna ocasión estábamos en casa y hubo un temblor muy fuerte. Y al igual que en esa ocasión me tocó tomarla de los brazos y sostenerla levantando un poco la voz para calmarla. La tomé del rostro para que me viera, mientras trataba de calmarla, le decía que ya todo estaba bien. Por un momento la solté y le abrazaba muy fuerte, Martha se estaba calmando de a poco. Nuevamente la tomé del rostro y mientras le decía que la quería mucho y que era muy importante para mí, le daba besos en su frente y sus mejillas, en eso y sin pensarlo, le di un beso en su boca, en realidad u pico, y como si nada le seguía diciendo cuanto la quería. Nos quedamos frente con frente rosando nuestras narices, mientras ella sollozaba y yo seguía hablando. Al percatarme que Martha no se molestó con el beso, pues estaba todavía en el shock del momento, aproveché para intentarlo de nuevo, me relamí los labios y mientras ella cerraba sus ojos, bajé mis manos a su cintura y la besé de nuevo en sus labios. Una vez, otra y otra más, demorándome cada vez más, al principio Martha solo recibía los besos, y poco a poco fue correspondiéndome, deje mi mano derecha en su cintura y con la izquierda la tomé de su rostro, mientras poco a poco nuestros besos tomaban más confianza, nuestras bocas se fundían en besos y nuestras lenguas poco a poco empezaban a intentar abrirse paso también. No sé cuánto ...