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Incestos a pares
Fecha: 01/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... rojos llenos de jugos. Lo lamió con dulzura. Nada más sentir la lengua en su coño comenzó a gemir. Sus ojos hacían chiribitas... -Dame placer, papá, dame mucho placer. Isidro, con la lengua plana lamió su coño cómo quien lame un helado, Eugenia, se fue derritiendo... Acabó levantando las piernas. Isidro le comió y le folló con la lengua la vagina y el ojete de su culo. -¿Te gusta así, cielo? -Sí, me gusta, me gusta mucho. Más tarde, metiendo el dedo pulgar en el coño y frotando su clítoris con la palma de la mano la llevó al límite, Eugenia, le dijo: -¡Me voy a correr, papá! Cuando sus gemidos le dijeron que no podía más, metió todo el coño en la boca y se lo devoró hasta que Eugenia se corrió y los jugos de la corrida le llenaron la boca. Al acabar, Eugenia, sonriente, le preguntó a su padre: -¿Qué está más rico, mi chocho o el coño de Eva? Motel de la carretera Madrid la Coruña. El coño de Eva estaba con el glande del clítoris erecto y fuera del capuchón, Juan, arrodillado entre sus piernas, se lo frotaba con la cabeza de la polla, hacia arriba, hacia abajo, hacia los lados y alrededor, luego se lo frotaba en el coño y volvía a jugar con el clítoris... Eva, boca arriba sobre la cama, se magreaba sus grandes tetas. La luz estaba encendida, pero más encendida estaba Eva, que le dijo a su hijo: -Vas a hacer que mamá se corra, cariño. Juan le clavó la polla, se echó encima de ella y la folló... Se la clavaba a tope haciendo palanca y ...
... frotando su pelvis con el clítoris de su madre, Eva le cogía las nalgas y las apretaba para que la polla de su hijo frotase las paredes superiores de la vagina. Poco después, frotando el glande su punto G, el coño comenzó a echar cantidad de jugos... Su polla comenzó a latir, Eva, viendo que le iba a llenar el coño de leche, lo empujó para quitarlo de encima. -¡Quita que dejas preñada a mamá! Juan le agarró las nalgas a su madre y descargó dentro. -¡No, hijo, no! -se comenzó a correr- ¡¡Dale, vida mía, dale tu leche a mamá!! Pazo gallego. Eugenia, montando a su padre le estaba dando una teta a mamar, Isidro la lamía y la chupaba dulcemente. Su polla entraba y salía apretada y cubierta de jugos, jugos que mojaban el interior de los muslos de Eugenia. Isidro, sentía sus gemidos y no quería que se corriera, deseaba gozarla más, le dijo: -Dame tu coñito a comer otro poquito. -¿Te gusta mi chochito, papa? -Sí, cariño. Eugenia besó a su padre. -¿Cuánto te gusta? -Me vuelve loco. -Después te lo doy, ahora quiero disfrutar con tu pene dentro de mi. Lo volvió a besar y lo siguió follando. Su culo iba de atrás hacia delante y de delante hacia atrás con lentitud. -¿Quieres ver cómo me corro, papa? Isidro ya estaba más que cachondo. -En mi boca, córrete en mi boca. -Goloso. Si me corro en tu boca no ves mi cara al correrme. Comenzó a acelerar los movimientos de su culo. Isidro sintió que le venía. Le dijo: -¡Quítala, hija! -¿No ...