1. Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (13)


    Fecha: 09/09/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... casi todas las casas del país y pasaba un paño por el suelo para quitar el líquido.
    
    —Se me ha caído el café, ¿no lo has escuchado? Se me ha reventado la taza contra el suelo.
    
    Sergio negó con la cabeza porque cuando estudiaba con una buena concentración ya podía pasar un camión por su puerta que no sentía ni una leve vibración. Se agachó con un papel y trató de ayudar a su madre a limpiar el estropicio. La mancha era considerable y unas manos extras no le vendrían mal, sin embargo haría algo más que limpiar.
    
    Mari le dijo algo a Sergio, pero este al levantar la cabeza lo olvidó. Los dos estaban con las rodillas en el suelo y se podría decir si hacemos un símil sexual, que estaban cara a cara los dos en la postura del perrito. Todo muy normal e inocente, salvo que cuando el joven levantó los ojos para mirar a su madre, vio un hueco entre la camiseta y el cuerpo de esta.
    
    Los ojos se le salieron de las órbitas al contemplar como dentro de aquella camiseta, dos senos sumamente preciosos y perfectos se movían al ritmo de la limpieza… SIN SUJETADOR. Sergio se quedó sin respiración, en un momento de lo más estándar y casual, había comprobado que por dejado de la bata rosa y la camiseta blanca que llevaba su madre, no tenía ropa interior.
    
    Trató de volver al mundo de los vivos, pero los pezones algo marrones de su progenitora le llamaban como un canto de sirena. Su cuerpo pareció accionar el botón de emergencia y tembló de tal forma que todo su ser hizo un extraño baile, ...
    ... al menos así consiguió dejar de mirar.
    
    —¿Pasa algo, Sergio?
    
    El rostro de Mari estaba contraído en una mueca de duda, ya que la cara de su hijo era un poema. Los ojos parecían que estaban perdidos, la boca estaba medio abierta y con aquella barba y los pelos alborotados parecía que estuviera volviéndose loco. Aquel temblor no había hecho otra cosa que preocupar a la mujer, pensando que quizá tanto estudio, sin moverse y comiendo poco le habría hecho enfermar, que equivocada estaba.
    
    —Sí —fue un balbuceó similar a cuando dormía— mierda… es que… un tema, mamá.
    
    —¡¿Pero qué dices, hijo?!
    
    El cerebro del joven se activó a duras penas como el motor de su viejo coche y sacando los ojos de los pechos de su madre la miró a sus intensos ojos azules. No sabía que era peor, cayó por el profundo mar que contenían esas cuencas oculares y Mari, algo asombrada por lo raro que estaba su hijo, chasqueó los dedos en su cara.
    
    —Mierda, mamá, que se me ha olvidado un tema… o sea que no lo he estudiado. Tengo que ir a repasarlo que… eso… se me ha ido la cabeza.
    
    —Ah… vale… —le había sorprendido tanto la actitud del joven.
    
    Sergio se levantó algo apresurado y quitó la vista de su preciosa madre enfocándose simplemente en la fría baldosa. Fue a atravesar el umbral de la puerta cuando la voz de Mari hizo que se detuviera.
    
    —Cariño…
    
    Se dio la vuelta volviendo a mirar a sus bellos ojos que le tenían embelesado desde hacía tiempo. Aunque poco duró, ya que Mari seguía en la misma ...
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