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VISITA INESPERADA (2ª PARTE)
Fecha: 12/09/2023, Categorías: Incesto Autor: ababol61, Fuente: RelatosEróticos
... Para apartarlas de mi mente me fui a la cocina a preparar la comida. Por lo menos, desde allí no las vería jugar con sus cuerpos. Preparé un poco de verdura y pescado al horno y fui a llamarlas para que vinieran a comer. En la terraza estaban tumbadas en una sola toalla, frente a frente, hablando en voz baja y riendo entre dientes, como las chiquillas que eran: viéndolas así, no me extrañaría que se pusieran a jugar con muñecas. --Venga, niñas, entrad a ducharos y vestíos para comer. --¿Ya? Pero si es muy pronto. Báñate un rato con nosotras, Raúl. --Sí, tío; anímate, que el agua está muy buena… Luce ese cuerpo serrano para nosotras, ja, ja, ja… --Ahora no, si acaso, esta tarde. Ahora, a comer… --Vale, pues ahora entramos… Fui a preparar la mesa mientras se duchaban y a los quince minutos se presentaron en la cocina con el atuendo habitual, esto es, el pantaloncito de pijama que las hacía lucir sus infantiles cuerpos sin rubor. Durante la comida me asaetearon con preguntas personales sobre mi trabajo, mis amigos, la familia, mi mujer… Les tuve que decir que guardaran alguna pregunta para los cuatro días que faltaban, porque si no se iban a quedar sin temas de conversación. Se rieron y, ya en los postres volvieron al ataque: --Tío, ¿te acuerdas del día que estuve en tu casa? ¿Te acuerdas que hicimos una promesa? --Sí, claro, cómo voy a olvidarlo… --Pues verás… esto… yo… he roto la promesa…, dijo, bajando la mirada al suelo. –Lo siento, ...
... tío. --¿Quééééé…? ¿Que has roto…? ¿A quién se lo has contado…? --Jo, tío, es que Carmen es mi más, más, más mejor amiga. No se lo podía ocultar. Es la cosa más fantástica que me ha pasado en la vida y no se lo podía ocultar. Se lo he contado esta mañana, te lo juro. Nadie más lo sabe, de verdad. Por sus mejillas caían lagrimones de pena que Carmen se apresuró a limpiar, cubriéndole el rostro de besos. Por mi cabeza cruzaban mil y un pensamientos, y ninguno bueno, sobre lo que me esperaba. Si las chicas se iban de la lengua estaba acabado. --Raúl, no te preocupes por mí. Yo soy una tumba. Vuestro secreto es el mío también. Quiero a Aurora y no consentiría que os pasase nada malo. --Sí, tío, hemos hecho un pacto de sangre y nadie lo sabrá jamás, pero queremos que hagas algo por nosotras. Bueno, por Carmen… --Eres una inconsciente, Aurora. Me has decepcionado. Era una promesa. Y las promesas son para cumplirlas. Creo que llamaré a tu abuelo para que os lleve a su casa. --¡¡¡No, no, no…!!!, gritaban al unísono. –¡¡¡Con el abuelo, no, por favor!!! --Dadme una buena razón para que no lo haga. --Por favor, Raúl, tú eres una buena persona y quieres mucho a Aurora, y su abuelo es un soso aburrido y gruñón que no nos dejará salir del piso y nos hará macarrones todos los días y me pondré más gorda aún y ya no le gustaré a ningún chico jamás y moriré virgen o me meteré monja o me tiraré por un puente… Me eché a reír por la perorata de Carmen y se contagiaron con ...