1. Me desvirgó mi hermano


    Fecha: 14/09/2023, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    A mi hermanastro Fernando, lo conozco desde hace 11 años. Yo tenía 8 años cuando nuestros padres se casaron. Fernando ya tenía 14 años. Desde el primer día se comportó de primera, en el colegio, en el club. Cuando tenía problemas con alguna materia, él estaba para ayudarme. Cuando tuve mi primer período, el primero que lo supo fue él, me compro mis primeras toallitas.
    
    Nunca me voy a olvidar, cuando tenía 15 años, una tarde a la salida a la salida del colegio me encontró en una plaza, y un chico de otro año abrazándome. Él ya tenía 21 años, entrenaba todos los días, medía 1,90, jugaba al básquet y estudiaba en la Facu. Lo tomó por los hombros, lo levantó, y lo puso cara con cara. Yo a los gritos, pidiéndole que lo suelte, que no me hacía nada. Le advirtió que si me tocaba un pelo, le rompía la cara. Se corrió la voz y ningún chico quería salir por miedo a él.
    
    Cuando se ponía a salir con una chica, le hacía la vida imposible. Si la traía a casa, me burlaba a sus espaldas, y luego le decía cantidad de defectos. Hace dos años se fue a vivir solo. Pero todos los días me llamaba, me controlaba. Yo pasaba una o dos veces por semana. Le había contado que estaba saliendo con un chico, que me gustaba mucho.
    
    Hoy tengo 19 años, él 25. El otro día en el club, escuché a dos chicas hablando de él. Una la conocía, había sido novia durante un año. Solo tenía palabras de elogio. Se arrepentía de haber cortado por una chiquilinada suya, haciéndole una escena de celos. Al día ...
    ... siguiente, tomé valor y lo llamé.
    
    “Hora Fefo.”
    
    “Pende, ¿cómo estás? ¿Pasa algo?”
    
    “Nooo, solo quería saber como estas.”
    
    “Pendeja, soy Fefo, tu hermano.”
    
    “¿Puedo ir a cenar con vos, o vas a estar con el Tero?”
    
    “Iba a venir, pero no te preocupes, hablo con ella y cenamos solos. Te espero temprano.”
    
    A las 7 de la tarde estaba entrando a su departamento. Él ya tenía el mate listo en la cocina. Era una costumbre que cuando teníamos que hablar algo importante, sobre todo para mí, tomábamos mate.
    
    “Dale, sentate que ya tengo el mate listo. Te escucho.” Dijo.
    
    “No sé por dónde empezar. Vos sabes que soy virgen. Y lo soy porque nunca me sentí lo suficientemente segura para dar ese paso. Vos me enseñaste que hay que hacer las cosas cuando uno realmente está seguro. Bueno, vos viste que hace 6 meses estoy saliendo con Guillermo. La verdad es que estamos muy bien, creo que lo amo, nunca había sentido lo que siento por él, por otro chico. Él es súper respetuoso, vos lo conoces, nunca pasamos de unas caricias en mis tetas, o una mano en la cola bailando. Ni siquiera… nada, vos me entendés.”
    
    “Totalmente. Y ahora tenés ganas de acostarte con Guillermo.”
    
    “No tan así. Pero si te reconozco que cada vez me excito más con los besos y las caricias. Sé que en algún momento va a llegar la situación.”
    
    “Me parece lógico, y nadie tiene más autoridad sobre su cuerpo que vos misma. Solo acordate todo lo que hablaste con tu ginecóloga, sus recomendaciones sobre como ...
«1234...»