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Zárate la ciudad de Buenos Aires más morbosa
Fecha: 16/11/2021, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: ZárateHot, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... camisón blanco, que le dejaba ver su tanga blanca; pero sus pezones que se habían asomado sobre la seda, se estaban endureciendo, convirtiéndose en dos ápices sobre el camisón… Yo no sabía qué hacer… Me había puesto nervioso y a la vez me calentaba verla frente a mi amigo con esa actitud, no pensaba que podía calentarse también con Eduardo. Él me miró sorprendido, cuando ella lo abrazó y apoyándole esas tetas sobre su pecho, le dio un beso y se alejó hacia la cocina, llevándose un dedo a su boca y mirándome. — Leonel, que potra está tu vieja, con razón se la comen con los ojos. Tremenda perra. — ¿Qué sentiste Edu, ahora que te besó? — Me hizo sentir los pezones en mi pecho, estoy al palo viéndola con ese camisolín. — ¿Te la querés coger? Mi madre apareció desde la cocina, viendo que estábamos aún en el living y con un gesto adrede dejó que su mano al levantarse hacia su cabello se enredara con el camisolín, mostrando que solo llevaba esa tanga, se me acercó y puso sus brazos alrededor de mi cuello, mirándome a los ojos y sintiendo mi erección. — ¿Qué pasa, bebe?... ¿No crees que tu madre también es sexy para tu amigo? — Claro que eres sexy y creo que Eduardo también lo cree, mira su short. — ¿Entonces seguimos con lo que comenzamos en la cama? Casi antes de que ella terminara de decir esas palabras, me comió la boca delante de Eduardo. Pero esta vez fue tan profunda su lengua en mi boca que logró chupar la mía con morbo de insatisfecha. No pude ...
... contener más y finalmente comencé a besarla, dejando que Eduardo viera como nuestras lenguas iban y venían en nuestras bocas. Acariciando la espalda de mi madre, comencé a levantarle la bata dejando a los ojos de mi amigo la desnudez color canela de sus piernas, de sus caderas, de su cola y de su espalda desnuda, mientras nuestras salivas se mezclaban. — Ahora te toca a vos, le dijo mi madre a Eduardo. —Que estaba mudo, pero acariciando su pija. — Hijo de puta (me dijo) te coges a tu vieja, ahora va a ser mía también. — Eso según como te portes. –Le respondió mi madre, tomándole la pija con una mano y acercando sus labios para besarlo. Eduardo, no podía creerlo, me miraba de reojo mientras franeleaba a mi madre con sus manos, sin despegar sus labios de su boca. Me calentaba ver que mi madre se iba a coger delante de mí a mi amigo y que ello iba a cambiar toda nuestra relación con Eduardo, ahora la complicidad de la conducta de mi madre era un secreto compartido, ya que muchas veces nos pajeábamos con Eduardo en nuestros dormitorios con alguna que otra porno; ahora la porno estaba desnudándose delante nuestro. Eduardo bajó con su boca hasta las tetas y mordisqueándole los pezones; así como si hubiera recibido una descarga eléctrica, mi madre flexionó todo su cuerpo mientras se arqueaba hacia atrás y dejaba escapar un gemido, mientras guiñándome un ojo apretaba la cara de Eduardo entre sus tetas. — Ahora vas a conocer los Secretos de Laura, la mami de tu amigo. — ...