1. Suegra Incómoda Parte 2


    Fecha: 30/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: R4feM, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ..... Al darse cuenta de que la puerta estaba abierta, se paró rápidamente de la cama y se envolvió en una sábana para correr a verificar que su madre no nos había visto o escuchado. 
    
    La tranquilice diciéndole que su madre dormía en la habitación de la planta baja y no había forma de que nos escuchara o viera, seguro el aire había hecho que la puerta se entre abriera. 
    
    Y así quedó resuelto por esa noche, al día siguiente cuando llegué del trabajo, me encontré a mi suegra viendo televisión en la sala como de costumbre, la saludé relajado y le pregunté que había de comer, se levantó y me pidió que preparara la mesa para que comiera, en lo que calentaba la comida. 
    Mientras degustaba la insípida comida que regularmente preparaba la sra Lulú, al traerme el plato fuerte, me hizo, a forma de broma, el comentario que tenía más carne para que recuperara energía. De inmediato tomé la indirecta y con precaución le dije que si le hacía falta por la vida tan agotadora que llevaba y el "ejercicio" que hacía antes de dormir . 
    
    Rápidamente cambió su expresión y volvió a su habitual mood de suegra mal encarada, cerrando cualquier posibilidad de seguir hablando o referenciar que espió la cogida que le había metido a su hija la noche anterior. 
    
    Pasaron semanas y ella hacia el mismo ritual voyeur cada noche. Yo incrementaba gradualmente la intensidad de dominación sobre mi novia usando cada vez más artículos adquiridos de la sex shop; un nuevo bozal con cadena, un antifaz que le ...
    ... quitaba toda visibilidad, un dildo, más ligueros y medias y mi favorito, un spreader bar, que cumplía la función de separar sus piernas y esposar sus manos para dejarla empinada a mi disposición y misma que usaba para exponerle en toda gloria, su vagina y ano dilatado a nuestra espectadora oculta.
    
    (Además, el gradual aumento de lujuria desencadenó en mi chica otros fetiches que le causaban placer a ella, cómo chuparme los dedos de los pies, meterme la lengua en el ombligo y succionar con su boca lo que saliera de mi naríz, y me pedía que le mordiera el clítoris tan fuerte como pudiera, de lo cual nunca supe cuál era su límite ya que a pesar de meternos en el rol de amo-esclava, nunca le levanté la mano o le hice daño físico alguno.)
    
    Nuestra espectadora, fue testigo de cómo su hija se ponía de rodillas frente a mí y se deleitaba lamiendo los dedos de mis pies mientras tenía un dildo metido en el ano, la vió caracterizada de prostituta y de enfermera. y Doña Lulú nunca hizo  ruido alguno y su inexpresivo rostro era desconcertante, no sabía que rayos pasaba por su cabeza, durante el día se mantenía en su hermético  papel de suegra y no daba pauta a hablar de eso. 
    
    Pasamos cerca de un año y medio  encerrados en esa rutina, yo dejé de darle importancia y volví  a cerrar la puerta y minimizar los ruidos para dejar de darle espectáculos grátis a la incómoda suegra, quien a pesar de todo aún se paraba detrás de la puerta a tratar de escucharnos coger. 
    
    Hasta que una tarde ...
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