1. Suegra Incómoda Parte 2


    Fecha: 30/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: R4feM, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... vez demasiado, pero no dificultaba la entrada y salida de mi verga. La sensación era maravillosa, tal vez hasta mejor que la vagina de su hija. Buscaba mis labios con desesperación y me besaba de una forma obscena, cómo si quisiera alcanzar mi garganta. 
    
    "No te vayas a salir, no te vayas a salir, déjate venir adentro, adentro" me susurraba. Yo era quien estaba siendo sometido esta vez, ya que quería ponerla en cuatro y contemplar el culo de mi suegra, pero ella me tenía inmobil. Sujetado con fuerza, comencé a sentir más caliente mi vientre y eran los jugos vaginales que ella emanaba y a diferencia de su hija, eran de olor muy fuerte y estaba empapado de la cintura para abajo de esos fluidos. 
    " Ya vente, ya vente" me pedía y sentí el venir de mi orgasmo. Deje descargar mi semen dentro de ella. 
    
    De inmediato ambos regresamos a nosotros mismos y nos vestimos en cuestión de segundos. 
    
    Salí del angosto baño y me diriji a mi cuarto, sentía que toda la casa olía a sexo, me metí a bañar y ese olor no se desprendía de mi. 
    
    Ya dando las 6 am logré conseguir el sueño y al día siguiente durante el almuerzo, mi novio se percató del olor extraño que no se podía disimular.
    
    Jamás le pasó por la cabeza lo que acababa de pasar horas atrás y mucho menos que su madre traía mi semen dentro de su vagina lo que  ocasionó un embarazo no deseado del cuál no se logró por la edad de mi suegra. 
    
    A partir de ahí, los encuentros sexuales con doña Lulú fueron más frecuentes, yo  tenía 2 vaginas que atender en casa, aunque eso sí. Jamás me permitió joderla por el ano y no tenía mucha disposición de experimentar otras posiciones y menos para ponerse en cuatro. 
    
    Tiempo después de que terminó el noviazgo con su hija, nos veíamos a escondidas para ir a coger. Hasta que un mal día nos vió entrar al hotel una vecina de ella y el chisme se extendió cómo incendio, y ahí fue la última vez que supe de ella o de su hija.
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