1. La hijas del japonés inmigrante


    Fecha: 29/07/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: yuanga, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... torso.  Y esta noche estaba aquí solita conmigo.  Lo que tenía a la mano era su camisa, le fui zafando los botones, su bra le quedaba flojito, pude verle casi todo su seno, excepto su pezón, asi que metí mi mano e hice a un lado su bra para ver su lindo y carnoso pezoncito.  Mi mano siguió adelante, acaricie la textura de su seno con la yema de mis dedos, luego hice lo mismo con su pezón, en eso veo que abre sus ojitos, luego me sonríe, es decir que aprueba lo que hago, así que sigo acariciando todo su seno, ahora con más deseo.  En eso Airi se mueve y eleva su boca para buscar la mia, nos damos un rico beso, que se vuelve de lenguita, Airi la usa muy bien a pesar que es diminuta.  Ella se va montando encima de mi, no nos despegamos de nuestras bocas, ahora mis manos recorrieron su espalda y poco a poco las fui bajando a sus nalguitas, levanté su blusa para palparlas con mis manos, eran pequeñas pero redonditas, metí una mano entre su braguita y ahora le toqué la piel de las mismas, se las apreté.  En esa posición, ella encima de mi, le quité la camisa y el bra, la levanté un poco para acomodarla y poderle mamar sus tetitas.  Mi boca se prendió de sus tetitas que tenían forma de volcancito, para después chupar sus pezones, la pequeña Airi comenzó a respirar muy profundo, señal que se estaba excitando.  Mi mano entre su braguita, se metió abajito entre sus nalgas y pude tener contacto con su escasa pelambre, luego con sus labios vaginales, entonces ella pegó un gemido, uno de ...
    ... mis dedos acarició entre sus labios vaginales con rumbo a la entrada de su vaginita.  Llegué a su estrechita vagina y estaba mojadita la pequeña, dio otro par de gemidos.  Tomándola de su cintura la fui subiendo sobre mi hasta que su pelvis quedó contra mi rostro, hice a un lado su braguita y la puse sentada sobre mi boca, succioné su diminuta chuchita, fue un beso entre mis labios bucales y sus labios vaginales, luego mi lengua se encargó de recorrer toda su rajita arriba y abajo, llegando hasta la pepa de su clítoris y bajar hasta el orificio de su ano.  A los pocos segundos Airi  contorsionaba su espalda estando encima de mi boca, los gemidos de ella no se hicieron esperar, parecía que la estaban torturando, hasta parecía que estaba llorando.  De repente siento en mi boca una sensación amarga, son los juguitos de Airi que bajaban por su vagina hasta mi lengua.  Al parecer la japonesita se estaba corriendo sobre mi boca.
    
    Sin perder tiempo la coloqué en la cama, le abrí las piernas, su rajita era pequeñita al igual que sus labios vaginales me metí a comerle su coñito, ahora lo tenía de pronto y por la vista entra el gusto, me excitó comerle su rajita que ya tenía una erección tremenda.  Me levanté y le puse mi verga en la entrada de su chuchita, le froté mi glande para lubricarla más, luego empujé mi verga contra la entrada y con mucha dificultad mi glande atravesó su rajita, ella emitió un quejido que tapó con su puño.  Yo seguí empujando y mi verga se fue deslizando por ...