1. La hijas del japonés inmigrante


    Fecha: 29/07/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: yuanga, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... hasta el ojete de su culito, todo delicioso!!.  La pequeña Kana comienza a correrse y muerde las sábanas que se lleva a la boca.  Su rajita esta bien mojada y lubricada, así que le levanto sus piernas delgadas y poniéndole mi verga en la entrada de su vagina, la penetro.  Ella da un quejido de dolor, parece que es su primera vez, pero en ese momento no le pongo atención a eso, solo comienzo a cogerla con lentos bombeos, ella es estrechita y debía dilatarle su rajita primero, asi que mi verga entraba y salía de su vagina, poco a poco pude meter más mi verga en su chuchita, hasta que por fin pude empezar a bombear con placer mi miembro.  Me puse muy excitado.  Se la saqué un momento y me subí a su rostro para que me la chupara, ella con mucha inexperiencia se la metió a la boca y comenzó a mamarla, yo también me puse a follarle su boquita.
    
    Luego, la puse en cuatro, aunque no la veía bien, palpaba que sus nalgas eran duritas y redonditas, se la metí y me puse a bombear mi verga, en esa posición me era más fácil penetrarla bien profundo y se la metía toda.  Los gemidos de Kana regresaron y se notaba la excitación y placer de la chica, que no tardó en correrse de nuevo.  Se notaba la facilidad de Kana de ...
    ... excitarse, de su sensibilidad en su sexo y facilidad de llegar al orgasmo.  Oro puro!-.  Todavía tuvo otra corrida antes que yo eyaculara sobre sus nalguitas.  Ella se quedó un rato más desnuda conmigo en la cama.  Luego se fue poniendo su ropita y se marchó.
    
    Al otro día, sentí que Airi estaba molesta conmigo.  Seguramente su hermana le habría contado lo de anoche.  Pero no tardó en estar en mi cama cogiendo conmigo.  Luego también Kana regresaría varias noches más.
    
    Hace algunos meses, Misato, el papá de Airi y Kana, me dijo que quería hablar seriamente conmigo.  Creí que ya sabía que me estaba cogiendo a sus hijas, me puse a la expectativa.  Una noche, estando solos, me dijo -se que tienes una relación bonita con mis hijas, y esta bien, ellas se ven ahora felices, ahora se arreglan más, te ven como su hermano mayor, y quisiera pedirte que si te gusta alguna, Airi o Kana, te juntes o te cases con ella, me gustaría mucho emparentar contigo-.  Me sentí aliviado y ahora con toda confianza me cogía a las pequeñas, incluso ya no tenía pena que las chicas gritaran o gimieran mucho en la noche en mi cama.  
    
    Sigo trabajando, estudiando y aún no me decido por una de ellas.  ¿Y si me quedo con las dos? 
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