1. Demasiada hembra para el cornudo de mi jefe


    Fecha: 13/09/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: yang, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... entrepierna y su diminuta braguita de un blanco transparente, y deja ver un pequeño bloque vertical de su pelambre bien rasuradita.  Por supuesto que eso me calentó y ya tenía mi paquete semierecto.  Ya con botella y media de whisky consumida, todos estabamos muy desinhibidos, don Anibal puso música bailable, yo soy buen bailarin y saqué a bailar a Elena, la tome de la mano y la pegué a mi cuerpo, ohh era preciosa Elena y pegada a mi, podía tener una buena vista de su pechos blancos, con el escote que tenía casi le podía ver su pezones.  Cuando terminamos de bailar, me di cuenta que don Anibal no estaba en la sala, pensé que podía estar en el baño.  Me senté con Elena en el sofá, había gotas de sudor en su frente, y en su cuello.  Era excitante ver eso.  Charlamos un poco y reímos, en eso ella puso su mano en mi muslo y me lo acarició con sus uñas largas y pintadas de negro.  Poco a poco ella tocó mi paquete y este aumentó de tamaño inmediatamente, pude ver en sus ojos sus intenciones, para mi sería un sueño en ese momento, ella tenía todo lo que me excita de una mujer.  Le pregunté -y don Anibal?-, ella me miró y me dijo -creo que ya se fue a dormir y ahora estamos solitos-.  Entonces yo estiré mi mano y asi como ella hacía, le toqué y acaricie sus bellos muslos blancos, casi inmediatamente llegué a su braguita y ella abrió un poco las piernas para que yo pudiera acariciar bien su coñito sobre su delgada y diminuta braguita.  Pude sentir el calor de su cuquita en mis dedos, ...
    ... la preciosa mujer estaba caliente y yo no iba a dejar pasar esta ocasión.  Yo estaba tan caliente que no me importó ser sorprendido por mi jefe tocando a su mujer.
    
    Quien estaba portandose más audaz era Elena, ella bajó el cierre de mi pantalón y metiendo su delgada mano me tomó el pene y lo acarició y apretó con su mano, allí terminó de ponerse totalmente duro y parado, -Daniel! que hermosa verga tienes, es muy grande!- me dijo ella al recorrerla toda.  Mientras ella lo hacía yo inserté mi mano dentro de su braguita, ella abrió aún más sus piernas para que eso sucediera, ella estaba cooperando en todo, ahora palpe sus labios vaginales depilados y al pasar mis dedos entre ellos pude sentir que estaba empapada de sus jugos vaginales lubricantes.   Entonces ella sacó mi verga de mis pantalones y agachándose la tomó con sus labios, pude sentir el interior de su boca caliente, ella succionó varias veces y me hizo estremecer allí sentado.  Yo miraba para todos lados, por si mi jefe don Anibal se pudiera aparecer, pero ni señales de él.  La preciosa Elena mamaba y luego le pasaba su delgada lengua a mi glande por todos lados como si fuera un rico helado.  Yo casi no podía estar quieto por la excitación y la tomaba del cabello y la hundía en mi verga.  Luego de un rato así tuve que detenerla, pues sino iba a eyacular y posiblemente echarlo todo a perder.  La acosté en el sofá y le saqué su diminuta braguita que cabía en mi mano toda ella.  Le abrí sus espectaculares muslos y pude ...
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