1. Demasiada hembra para el cornudo de mi jefe


    Fecha: 13/09/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: yang, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... mi verga, que se dobló un poco, pero finalmente le entró toda,  luego se puso a cabalgarme muy rico, con movimientos suaves y precisos, mi verga termino de ponerse completamente dura dentro de su vagina, ahora si el placer sería total, ella se movía tanto para adelante y para atrás como arriba y abajo, clavandosela bien adentro, pude sentir lo caliente de su vagina y lo húmeda por dentro que estaba.  Como estaba cogiendome sentada frente a mi, me quedaron sus bellas tetas a mi disposición, así que la tomé para mamarlas, se las chupé lo que quise, sus pezones los mordí con los dientes sin hacerle daño, ella comenzó a perder el control y ya gimoteaba mucho, -carajo!!, que buena cogida me estas dando!- me gritó mientras yo tenía llena mi boca con sus tetas.  Ella me hizo soltarlas y nos atascamos en un enorme y húmedo beso de lenguas y labios.  Qué rico es coger y besarse con una tremenda hembra como Elena.  Su pelvis no cesaba de moverse y con ella mi verga dentro de su vagina, me estaba llevando de nuevo a una nueva eyaculación, por supuesto que yo iba a hacer lo posible por esperarla.  Los labios de Elena eran suaves y húmedos, su delgada lengua se entrecruzaba con la mia.  La tomé de las nalgas para apretarlas y acariciarlas, no todos los días se puede tener ese par de nalgas.  En eso suelto sus labios para volver a mamar sus tetas, y de repente!!, no lo puedo creer!!, en el sofá enfrente está su marido, mi jefe!!, esta semidesnudo y masturbándose mientras nos ve coger.  ...
    ... Primero el susto y luego me tranquiliza que este gozando a su mujercita ensartada en una dura verga y cabalgándola como loca.  No cabe duda que el morbo de ver al marido de Elena viendonos, pues la verga se me puso como piedra, podía sentir que tocaba el fondo de la vagina de Elena, y creo que ella lo sintió porque comenzó a gemir mucho más y luego a convulsionar un tremendo orgasmo, ella me clavó sus uñas en la espalda alta y luego mordió mi hombro dejándome una marca que duraría unos tres días.  Sentí su eyaculación, es raro sentirlo en una mujer, pero sentí como me bañaba la verga en su vagina, luego yo comencé a gemir y a soltar otra descarga de esperma caliente en lo más profundo de su raja.  Nos abrazamos y dejamos salir lo último de cada uno.  Cuando terminamos estabamos muy sudados.  Don Anibal había eyaculado viendonos acabar.   Al cabo de un par de minutos más, nos destrabamos con Elena, ella se sentó en el sofá, a mi lado, luego recogió su ropa y se fue al baño, yo me quedé solo con mi jefe, no sabía que hacer o decir, no estaba acostumbrado a una situación similar.  Entonces el tomó la palabra, -quieres un cerveza fría?-, me dijo al verme acalorado.  Le dije gracias.  El se puso de pie, regresó con una cerveza en la mano.   Bebí, hubo silencio, cuando regresó Elena, se sentó con él y dieron un beso.  Luego me dijeron que era una pareja liberal y que solían tener amigos como ellos, con quienes compartían más que la amistad, sino también el sexo.  Bueno me dijeron otro ...