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Confesión: Fui cogido por un compañero Gay y me cambió la vida
Fecha: 09/11/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chasus25, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... míos, me mordió el superior y lo empezó a jalar. Inmediatamente me besó al fin, lo hizo con tanto deseo y ganas aguantadas, que creo que me los dejó morados de tanto chuparlos. Incluso usó mucha lengua, explorando mi interior. Yo trataba de expulsarlo con mi misma boca. Rápidamente después, metió su mano abajo de mi calzoncillo, por lo que me sentí algo incómodo y traté de que saque su mano de ahí moviéndome, pero no tenía forma de evitarlo, estaba atrapado y dominado. Se retiró de mí luego de estar varios minutos haciendo lo mismo conmigo y me sacó de una vez mi ropa interior, saliendo mi pene bien parado y con algo de líquido seminal. Él se salió de la cama, se paró en el suelo, olió mi calzoncillo y lo tiró por ahí. Después él se quitó el suyo y tuve la oportunidad de ver su verga ahora en vivo y en directo, luego de imaginármelo tanto tiempo, fantaseando, como cualquiera que se fantasea cogerse a otra persona sin nunca verla por dentro. Sus huevos eran grandes y su pene normal, algo gordo, con el buzo parecía más grande, pero era considerable, para una mujer u un hombre gay. Se estiró con sus manos por las sábanas de la cama, preparando su terreno de juego, hasta que su cara llegó a la altura de mi verga que se empezaba a encoger. Sacó toda su lengua y la puso en mis testículos, me tomó el pene con sus dos manos, masturbándolo y luego metiéndolo hasta adentro de su boca, sintiendo su gran cantidad de saliva y lengua que no dejaba de dar vueltas en mi glande y ...
... moviéndose de lado a lado. Mientras lo chupaba, él gemía muy fuerte, con mi verga en la boca y yo veía como su pene se movía/erectaba varias veces de la exitación. Por un lado, me provocaba algo de placer, ya que de todos modos me estaban lamiendo, comiendo y devorando el pedazo como nunca antes y además, era una situación inapropiada y prohibida, parecido al porno, pero real. Sin embargo, también me sentía incómodo por lo que se aprovechaba de mí; hizo bien su estrategia para traerme a su departamento, que sus padres hayan salido, hacerme quedar toda la noche y amarrarme para hacer lo que él quisiera a su antojo. Sobre todo, llegué a pensar que durante los días de escuela, Fernando me estaba viendo por los pasillos, durante las clases y ya estaba planeándolo, seguro y me veía con un deseo pronto y cercano, pensando que sería suyo sexualmente y ahora lo tiene y yo no podía hacer nada. Gritar no serviría, como dije, porque me sentiría más avergonzado y por cómo que estaba ubicado el cuarto y la distribución del departamento. En ese momento, no me imaginé que faltaba algo más, lo que más le puede gustar a un gay y lo principal en el sexo, la penetración anal. Abrió fácilmente el sobre del condón (parece que había estado practicado), con su verga bien dura, se lo puso, estaba mojado y con mucho semen que se le había salido de tanto pajearse mientras me succionaba el mío. Se masturbó un poco más, me puso su saliva en mi hoyo, me dio cosas y me comencé a mover para que me deje, eso sí ...