1. ABUSÉ DE MI TÍA


    Fecha: 25/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... que la vieja y los perros bajaron igual yo. Ella preparó un fuego para hacer algo de comer. Luego de comer un guiso, sentados frente al fuego, la vieja me pidió que le contara la verdad de lo que me había pasado y se lo detallé.
    La vieja se miraba con el viejo, como preocupados y me dijo:
    Tus padres te estarán buscando y si te encuentran con nosotros, tendremos problemas pensando que te secuestramos. Tendrás que quedarte en algún pueblo que pasemos y le pedí que fuera lo más alejado posible.
    Más tarde, nos tendimos en unas lonas a dormir. Al amanecer. El viejo preparó los caballos, tomamos mate y emprendimos el viaje y tal como lo dijeron, me hicieron bajar en el siguiente pueblo y ellos continuaron su viaje.
    No conocía a nadie y busqué donde esconderme para que no sospecharan de mí. Luego de caminar un poco, saliendo del pueblo, sentía hambre y vi que unos tipos estaban haciendo algo de comer en una olla bajo unos árboles. Me acerqué y se asustaron al verme por ahí. Les dije que estaba perdido y me ofrecieron comer algo con ellos. Lo hice y luego, uno de ellos me preguntó la razón real de mi fuga. Sentí la necesidad de contarles todo y al finalizar, uno de ellos peló su pija y mirándome se la sobaba. Contame otra vez lo que le hiciste a tu tía. -Pidió.
    Sentía vergüenza y un poco de miedo al ver que el otro también sacó su pija y se pajeaban al escuchar mi relato. Pensé que sería mejor marcharme, no confiaba en esos tipos, pero uno me agarró mientras que el otro me ...
    ... quitó el pantalón y calzoncillo, me tiraron al pasto y me frotaron sus vergas paradas por la cara. Seguidamente uno me la metió en la boca.
    ¡Chupala, pendejo! Ordenó y lleno de miedo lo hice.
    El otro se acomodó detrás mío y me escupió el orto y apoyó la cabeza de su enorme pija en la puerta del culo y presionaba para meterla. Grité de dolor, pero al que le chupaba la pija me dio una cachetada y pidió que la siguiera chupando. Para esto, con trabajo, el otro me había metido más de la mitad de la pija y me bombeaba, diciendo:
    ¡Pendejo de mierda! ¿Así que te gustó abusar de tu tía? Ahora sentís el abuso en carne propia. Y me cojía con rudeza.
    Cuando me acabo en la boca al que se la chupaba, el otro me agarró bien y me mandó hasta el fondo del culo y me cogió a lo bestia. Lloraba sin parar hasta que sentí el chorro de sus jugos en mi interior, pensando que ya se había terminado mi condena y no fue así, se ubicó al que se la chupé y me cogió el también. Más tarde, me dejaron tirado en bolas en el pasto. Me dolía el otro y no paraba de llorar. Ellos juntaron sus cosas y se marcharon.
    Más tarde, me vestí y como pude caminé largo rato hasta otro pueblo alejado. Debía encontrar un lugar donde pasar la noche y si se podía, comer algo.
    Una vez que lo encontré, me escondí en el galpón de una casa. Dormí toda la noche y al despertar, había una mujer que me miraba asustada. Tendría unos 50 años, pero era una bonita mujer. Me puse de pie diciendo lo que me habían hecho esos tipos y me ...