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La mejor hermana del mundo: Capítulo 3
Fecha: 18/04/2023, Categorías: Tus Relatos Autor: Ale Rr, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Pasaron dos semanas desde que Elisa mostró a su hermano lo que era un beso, lo que era un intercambio de cariño básico entre dos personas que se gustaban mucho. Los trabajos finales de la universidad, habían pasado a la historia. Toda esa histeria que se gestaba tenebrosa y absurda en los corazones de los desolados alumnos universitarios, se hizo añicos tras la fiesta organizada por los compañeros de Elisa. Últimamente, Elisa se iba cada vez más a menudo de fiesta. Evitaba a su hermano todo lo que podía. Su mente daba vueltas una y otra vez al asunto del beso. «Me dejé llevar por el alcohol», pensaba mientras ejercitaba pierna en el gimnasio. O también, cuando reincidía en esos estados de ebriedad en sombrías veladas que organizaba alguna de sus amigas, se decía a sí misma cuando regresaba conduciendo irresponsablemente a casa: «fui una estúpida que se dejó llevar por la situación». Pero al final, Elisa terminó autoconvencida de que, lo que hizo fue para ayudar a su hermano, que no existía otra alternativa, y que el propio hermanito no le recriminó absolutamente nada, de momento. Ese convencimiento era más que nada intelectual, fluctuaba en el área de las meras ideas. Sus emociones le dictaban todo lo contrario, le hacían sentir una culpa tremenda. Fue entonces cuando decidió que tenía que hacer lo impensable: pedir consejo a sus padres. Era de noche cuando los encontró debatiendo en el despacho que albergaban en la casa para poder trabajar en su escritura. Alrededor ...
... de una mesa, un largo mapa estaba distendido en toda su amplitud. Cuando dieron cuenta de que Elisa entró, aminoraron la plática que estaban manteniendo y centraron su atención en esa hija tan llena de gracia de la que estaban tan orgullosos. Duraron cerca de media hora conversando sobre el asunto. Elisa les contó que, una encrucijada le rondaba la mente. Que ella entendía que había hecho un bien, pero una culpa le atormenta de manera constante. La plática fue de una refinada pureza abstracta, los padres respetaron el misterio y reserva de Elisa, entendiendo que estaba en su pleno derecho de mantener intimidad. Por tanto, ella no explicó lo que hizo con el hermano, tan solo se refirió a la situación como una cuestión de una culpa que no discernía si era aceptable o justificable sentir. —A mí me parece que si sabes en el fondo que, si lo que has hecho está bien, la culpa es una emoción de la que te debes librar —expuso Mara, la madre de Elisa. —El perdón. Perdonarte a ti misma es esencial para dejar de sentir cualquier culpa. De la misma manera, si otra persona te incitó a cometer algo que te hizo sentir así, es necesario que también perdones a esa persona porque, al final, no fuiste obligada, tú tomaste la decisión El rencor, la culpa y la vergüenza no tienen cabida, son construcciones inútiles para nuestra sociedad actual —intervino Davin, luego, dio un sorbo a una extraña bebida verdosa cuyo olor repugnaba a Elisa—. Quizás sirvieron en la selva hace cientos de miles ...