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La mejor hermana del mundo: Capítulo 3
Fecha: 18/04/2023, Categorías: Tus Relatos Autor: Ale Rr, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... pensar y de mirar el oscuro techo. Elisa no creía que su amiga le fuera a responder en esa noche, sino hasta el día siguiente, pero se sorprendió cuando su teléfono brilló y vibró a consecuencia de la notificación. Resultó ser que María, apenas estaba llegando a casa en plena madrugada, salió de fiesta hasta que su cerebro cansado, se recomponía una y otra vez a base las drogas sintéticas que su mejor amigo Adrián le proveía de cuando en cuando. Elisa le llamó por teléfono. Estuvieron hablando cerca de una hora a mitad de la noche, mientras toda la ciudad permanecía dormida, con poca actividad, entumecida por los ciclos naturales del día y la noche. María aconsejó a Elisa, si bien, al igual que con sus padres, Elisa tampoco fue explicita con María sobre las cosas que había hecho con Alex, hizo una vaga alusión, ajustando la situación a modo inconcreto. De esa manera, María supo que se traba de una cuestión en la que la moralidad intervenía con la practicidad. A María le asqueaba la moralidad dogmática, esa que no tiene base practica, ella era una estudiante de filosofía, se tomaba esas cosas en serio, pero Elisa, en sus estudios de psicología, no se preguntaba jamás esas cosas, era una suerte para Elisa tenerla como amiga. —Pues mira, te puedo decir que, si tienes que ser pragmática, lo seas —dijo María al teléfono. —¿Qué quieres decir? —preguntó Elisa. —Que hagas lo que tienes que hacer y te dejes de tonterías mujer. No sé de qué trata tu asunto, pero es ...
... evidente que tienes un problema para llevar esa responsabilidad, que sabes que debes hacer, a la realidad —sentenció María—. Imaginate que estuviéramos en medio de una invasión extraterrestre, y necesitaran que la población se entrenara en las armas para evitar una masacre por culpa de esos bichos, pues mierda, nos tendríamos que entrar. Sí o sí. Yo lo haría aunque odio las armas de fuego, porque tendría la responsabilidad de hacerlo para defenderme. —Entiendo lo que dices, pero mi asunto no es de esa naturaleza. Es más… Como si tuvieras que sacrificarte o algo por el estilo —dijo Elisa. —Ja, ja, ja, por lo que me dijiste, no es una cuestión en la que morirías… ¿O sí? —dijo María. —No, pero sí sacrificaría parte de lo que creo. —Es más de lo mismo, hazlo, y dejate de tonterías. Ya me voy a dormir, estoy cansadísima. Mi responsabilidad de divertirme con drogas y hombres, me ha devastado. Mañana hablamos si quieres. —Sí. Hasta mañana amiga. —¡Espera! Casi se me olvida. La semana que viene es mi cumple, haré una fiesta, ya están limpiando la piscina porque estaba puerquísima. ¿Y adivina quién va a venir? —Ay no, no me digas que quieres volver con tu ex. De verdad María que si eso pasa… No quiero que vengas a llorar sobre mi hombro otra vez. Y así, se quedaron hablando sobre hombres durante otra hora más. En la habitación de a lado, el hermanito soñaba feliz, aguardando sin querer los últimos resquicios de inocencia que le permitía su incipiente adolescencia, ...