1. La mejor hermana del mundo: Capítulo 3


    Fecha: 18/04/2023, Categorías: Tus Relatos Autor: Ale Rr, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... de años atrás, pero ya no.
    
    Conversaron durante un tiempo más. Elisa estaba mucho más tranquila, y convino retirarse a su alcoba a descansar. La noche estaba ya bastante entrada, y el sueño comenzaba a invadirla.
    
    —Bueno, gracias por escucharme papitos —Elisa abrazó a sus padres con amor—, ya me iré a dormir.
    
    —No te olvides de que nos iremos a las cinco de la mañana. Cuidas mucho a tu hermano, que no ande mucho tiempo en la calle, ahora está muy peligrosa la ciudad, así que si tienes que llevarlo a algún lugar, lo haces. No dejes que ande solo por ahí —dijo Mara.
    
    —Claro, no te preocupes mamita.
    
    —Ya nos despedimos de tu hermano, y ya sabe que te tiene que obedecer, pero no está demás que seas firme con él si es necesario. ¿De acuerdo? —dijo la madre.
    
    —De acuerdo —confirmó Elisa.
    
    —Dale dinero a tu hermano si lo necesita para la escuela y los deberes, administra bien los gastos de la tarjeta, compren lo necesario para la casa y se cuidan mucho. Mantengan las puertas y ventanas cerradas con llave. Confiamos en ti Elisa —dijo Davin. Después, dio un abrazo a su hija a modo de despedida.
    
    Elisa se encaminó a su habitación. Pasó frente a la de su hermano tratando de no hacer ruido. El hermano estaba dormido, y como de costumbre, no cerraba la puerta. Elisa no entendía aquel comportamiento nocturno, pues a ella le incomodaba dejarla abierta por toda clase de miedos y razones siniestras que incluían a potenciales encapuchados violadores que entraban a casa por la ...
    ... noche, ruidos molestos o la luz pálida del pasillo.
    
    Acostada ya en la cama, a cada instante se cambiaba de costado para ver si el sueño se presentaba de repente. Elisa no era capaz de dormir. Una energía se lo impedía una y otra vez. Era como tratar de traspasar una especie de muro invisible, pero increíblemente resistente, y no poder. Muy fácil se concebía el hecho de cerrar los ojos y dormirse, no lo era. Cerraba los ojos, y la mente continuaba feroz, inquebrantable y voraz en los pensamientos sobre el mismo asunto, una y otra jodida vez. Los padres la tranquilizaron sin duda, todo eso del perdón, palió gran parte de la culpa. Pero quedaba algo por fracturar, una especie de compasión hacia ella misma, o de reconocimiento, o de identificación, no sabría expresarlo con las palabras exactas, porque no entendía por completo la situación. Lo que alcanzaba a dilucidar, era que alguien de su edad, alguien inteligente, le dijera que todo lo que hizo estaba bien. La realidad era que, Elisa tan solo necesitaba una justificación externa como tantos jóvenes que a pesar de poseer algo de cultura, y la perspectiva intelectual correcta, se dejan llevar finalmente por nada más que la simple validación social, aunque en este caso era una validación social especial. La validación de la amistad forjada durante años de confianza.
    
    Entonces Elisa, mandó un mensaje a su amiga María. La amiga no respondió de inmediato, tardó de hecho un par de horas. Para ese entonces, Elisa estaba cansada de ...
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