1. La mejor hermana del mundo: Capítulo 3


    Fecha: 18/04/2023, Categorías: Tus Relatos Autor: Ale Rr, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... cariñoso, a un beso lleno de lascivia forzada por parte de la hermana mayor.
    
    —Qué beso tan rico hermanito —dijo Elisa después de un par de minutos.
    
    Alex enmudeció sombríamente.
    
    —¿Pasa algo hermanito? —preguntó la hermana mayor.
    
    —Es que… No te vayas a enojar… Pero no me gustan los besos con lengua —confesó Alex apenado.
    
    —Pensé que querías aprender…
    
    —Sí, pero no me gustaron esos besos.
    
    —Entiendo.
    
    Elisa, ya estaba dando la sesión por terminada. Después de todo, había logrado su cometido: hacer las paces con Alex de una vez por todas, y de paso enseñarle un poco más sobre el mundo de las mujeres como de las relaciones. Pero, de reojo, miró el pene del hermanito. No estaba mal para su edad. Si bien no era un pene descomunal, estaba bastante grande. «¿Por qué siempre los flaquitos la tienen tan grandota?», pensó Elisa. Se estaba subiendo los pantalones el hermanito, y los calzones también, cuando Elisa lo detuvo.
    
    —Espera. ¿Qué harás con eso? —dijo Elisa señalandole de nuevo la erección al hermanito.
    
    —No sé, me voy a mi cuarto…
    
    —Ven acá, vamos al sillón. Te daré otra lección sobre otro tema.
    
    El interior de Elisa bullía de culpa. Si bien Alex ya no sería un chico que sé la pasa ensimismado, y que la ignoraba todo el tiempo, ella seguía cometiendo errores con él. Primero, lo excitaba sin querer, y después lo besaba de una forma en que a él le desagradaba. Y para acabarla, según el hermanito, ella lo había tratado mal durante todo ese tiempo en ...
    ... que no se «hablaban». Era momento de enseñarle un poco más al hermano, y hacer algo que le gusta a todos los hombres del universo, su hermanito pequeño pertenecía a es grupo aunque a ella no le gustara la idea.
    
    Sin ninguna clase de miramiento, una vez sentado el hermano a su lado, Elisa escupió generosamente en sus manos, tomó el pene del chico, y comenzó a masturbarlo. Las manos de la hermana comenzaron un sube y baja sin piedad ante la sorprendida mirada de Alex.
    
    —¿Qué haces hermana? —dijo Alex.
    
    —Te enseño como te debe de masturbar una chica —zanjó Elisa—. Tócamelas —dijo Elisa juntando los senos por la delicada contracción de los hombros y elevando el pecho en un claro gesto de ofrecimiento. Alex, de forma automática, comenzó a amasarle las tetas a la hermana de nuevo.
    
    —Hermana… Siento que esto ya no está bien… —expresó Alex.
    
    —Ja, ja, ja, ¿y entonces por qué me andas tocando las tetas tan animado?
    
    Entonces Elisa aumentó la velocidad frenéticamente. Alex, sin dejar de tocar los pechos de su hermana, elevó su rostro hacia el techo, y cerró los ojos. Enseguida las manos de Elisa se vieron inundadas de un líquido blanco, espeso, pegajoso y con un olor que recordaba al cloro. Era el semen del hermanito. Alex ni siquiera alcanzó a responder la pregunta de la hermana porque ya estaba en pleno clímax. Se fue a otro mundo, más allá del tiempo y el espacio, las manos de la hermana eran mejor que el supuesto paraíso.
    
     
    
    Mientras tanto, en las profundidades del ...