-
Una noche de concierto y luego universidad
Fecha: 25/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: Jorge Luis Gómez Eliz, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... recámara. Se metió a bañar, pude espiarla mientras se bañaba, pero la idea tan limpia que tenía de mi abue desapareció, la veía con deseos más allá de lo normal, cuando se vestía me fui a mi recámara antes de que saliera del baño. Mi pene seguía erecto, me sentía caliente, deseoso de descargar algo en mi interior, escuché que mi abue subía por las escaleras, rápidamente me despojé de mi pijama, me hice el dormido y me destapé. Mi pene estaba erecto y a libre vista por si se asomaba mi abuela a mi recámara, abrió la puerta y casi la cerraba cuando la volvió a abrir, se acercó a mi cama, recorrió la cobija para cubrirme, se detuvo un poco para ver mi verga, yo me hacía el que medio roncaba, me tocó el pene erecto y exclamó: "mi hijito, que guardadito lo tienes". Sentí que me lo acarició y después de unos segundos salió de mi cuarto. Cerró la puerta y me puse muy excitado. Así estuve un rato, me acariciaba el pene yo mismo, mis ganas de coger aumentaban, pasaron varios minutos y me dormí finalmente. Mi primera experiencia sexual fue dos años después, exactamente el día en que salí de la secundaria. Espié a mis papás, abuela y a mi propia hermana. Mis días de espiador terminaron cuando me fui a estudiar medicina a Chiapas, la señora que me rentaba un cuarto se convirtió en una excelente maestra en el sexo. Pues sucedió así. Llegué a Chiapas buscando instalarme, encontré una casa donde rentaban un cuarto para estudiantes, estuve allí dos meses, pero ...
... mientras compraba frutas y verduras la señora a la que le compraba cosas me hizo plática, decía que seguramente era estudiante dela universidad. Se fue dando la plática y después me dijo que tenía un cuarto disponible, y así pagaría menos de renta. Fui a verlo y estaba más cerca de la escuela, estaba aislado de la casa, tenía su propio baño, refrigerador, tarja y me lo rentaba en menos costo. Acepté y me mudé a la siguiente semana. Lo único que se compartía era el área de lavaderos de ropa. Una mañana de domingo salí a lavar mi ropa, ella salió también a lavar sus prendas, platicábamos, me preguntó sobre mi familia, papás, hermanos, mi carrera, nos tardamos como tres horas. Así coincidíamos cada domingo, su hijo estaba en la primaria en ese tiempo, su otra hija entró a primer grado de primaria. Su esposo salía de trabajar cada tres semanas, era obrero en la planta de Pemex en Coatzacoalcos. Pues la amistad se fue dando, la señora era de 29 años, morena clara, delgada, cabello largo y oscuro, lo que me gustaba era que normalmente usaba vestido o falda arriba de las rodillas. No era nalgona pero si lucía bonito cuerpo. Una tarde me preguntó si sabía cómo ayudarle a su niña, se le escuchaba su pechito algo congestionado, le dije que mejor la llevara al médico, me ofrecí a acompañarla a la universidad y que mi maestro la revise. Llegamos y era principios de bronquitis, le dieron su medicina de drogas y listo. Al llegar a la casa su hermano que cuidaba a ...