-
Padre le enseña a su hijo a follar
Fecha: 13/08/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Andriel, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Mi esposa y yo olvidamos cerrar la puerta un día mientras follabamos. Nuestro pequeño hijo nos vió. Yo lo vi de reojo pero no le dije a mi esposa. Después le explicaría. - Hijo, ven un momento. El niño estaba visiblemente nervioso. - ¿Si papi? - Nos viste anoche ¿verdad? - Mm si Papi. Mamá gritaba mucho ¿Qué le estabas haciendo? - Mira hijo. Cuando quieres mucho a alguien, puedes hacer que se sienta bien. - Pero tu pene estaba en mamá. ¿Eso se siente bien? - Mucho, mamá estaba gritando porque se sentía bien. Yo también me sentía muy bien. - ¿Puedo hacerlo yo? Quiero mucho a papi y quiero que te sientas bien. Sonreí. - Lo que hacía es follar a mamá. ¿Quieres hacerlo también con mamá? La pensó un momento. - Quiero hacerlo contigo, quiero que tu me folles. - Si quieres, pero no podemos decirle a mamá. Si no le dices yo te follo y nos vamos a sentir bien. Me miró a los ojos y me dijo seriamente. - Entonces follame. Ahora, por favor papi. Dudé, mi esposa seguía aquí...Pero ella ya se iba. Lo alcé y lo llevé a su cama, desvistiendolo. El se acostó en el borde y se quitó la ropa interior, alzando sus piernas como su madre esa vez que nos vió, rogándome con la mirada. Su ano estaba cerrado pero tembloroso. - No hagamos ruido. Tomé el lubricante y comencé a masajear su entrada. Gimió suavemente, evitando ser escuchado. Entré y encontré su próstata y la froté más rápido. Cuando estuvo listo me quité el pantalón y alinee mi pene en su entrada, empujando ...
... suavemente. Ambos gemimos cuando toque fondo. Tapé si boca, justo a tiempo para callar un grito. Salí y volví a penetrarlo lentamente, él parecía algo incómodo pero no me detuvo. Cambié de ángulo y soltó un grito ahogado, lo que me llevó a joderlo con más fuerza. - Shhh mi niño. - Oooh Papi Aaaah te quiero mucho. Gemía suavemente, conteniendose. - Y yo a ti... Arg Mi niño. Escuché un ruido fuera del cuarto. Paré y salí de él para acercarme a la puerta y escuchar. Pero un gemido me hizo voltear a la cama. Mi niño seguía de espaldas, presentándome su dilatado ano frotandoselo y arqueando las piernas seductoramente. - Papi ¿Seguimos? Escuché una puerta cerrándose. Me acerqué y froté suavemente la cabeza de mi pene en su agujero, que se dilataba y contraía, hambriento. - Ya no te contengas. Lo penetré fuertemente y está vez no se contuvo, gritó y gimió. - ¡Aaaah papi! Se siente bien. Entré y salí cada vez más rápido hasta que estaba deslizándome fácilmente en su ano lubricado. Tomé su estrecha cintura y lo acerqué a mi, penetrandolo duro, mis bolas golpeando su culo. Sus piernas se movían con cada embestida alrededor de mis caderas. Con cada golpe gemía y me sonreía. Bajé la mirada disfrutando de verlo abriéndose con cada estocada. Iba a dejarle el ano con la forma de mi pene, su ano no volvería a cerrarse. Tuve una idea, desaceleré y saqué mi pene con algo de dificultad, me apretaba tan fuerte. Tomándome mi tiempo para ver su entrada roja, abierta y temblorosa. Luego lo ...