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Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (15)
Fecha: 21/09/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
La semana transcurrió ajetreada, el jueves Sergio tenía que hacer un parcial y apenas salió del cuarto para lo básico. Incluso denegó en repetidas ocasiones la entrada a Carolina que le incitaba a beber con varias latas de cerveza. Por lo menos, estar tan centrado en los estudios le hizo olvidarse de todo lo demás. Sobre todo de algo que le comenzó a picar en sus partes más nobles. La visión de su madre le volvió a activar una zona que llevaba tiempo en hibernación, incluso le llegó a crear una leve erección después de estar con Carol. ¡Alucinante! Aquello no volvió a pasar dentro de su cuarto, obviamente, tuvo que masturbarse para concentrarse al cien por cien. No obstante no lo hizo pensando en su amiga, aquella erección era una mera anécdota. En quien si volvía a pensar era en Mari. Al verla todo se había revuelto en su interior, con su vestido ceñido, iluminada por el sol mientras un suave viento mecía su cabello moreno. La imagen le parecía artística, al menos en su cerebro, y con ella tuvo par de masturbaciones que terminaron de forma más que satisfactoria. Volvía a las andadas, aunque pensaba poco en ella… volvía a hacerlo. Suspiró profundamente delante de los libros, estaba cansado, se centraba tanto en estudiar para poder evadirse de todo que a las noches incluso tenía que engullir una pastilla para el dolor de cabeza. Todo era un sobreesfuerzo y por una sencilla razón, no volver a pensar en su madre de forma sexual. Pero no se lo podía negar, era ...
... obvio que le seguía atrayendo. La amaba como era normal, era su madre, la amaría por siempre, sin embargo la malsana sensación de querer yacer con ella no desaparecía, sino que aumentaba. Lo sentía casi como un deber, algo que el cuerpo le rogaba, la última petición del reo antes de cruzar el pasillo rumbo a la silla eléctrica. El móvil sonó en la oscuridad de su habitación, solo el flexo alumbraba los libros y afuera el pasillo estaba en silencio. Su paz solo había sido interrumpida media hora atrás por una intensa Carol que le quería sacar de la habitación casi a la fuerza para que se ventilara. Entendía que llevaba mucho tiempo estudiando y después del parcial no tendría excusas, debería dejar fluir sus pensamientos. Miró el móvil, riéndose al pensar que podría ser Carolina, pero ella no tenía aún su teléfono, “curioso, no necesitamos llamarnos”, era cierto, se veían cuando querían. Pero el pulso se le paró, hacía mucho que no hablaba con cierta persona y de pronto en la pantalla, allí estaba la notificación de mensaje. Tía Carmen. —¿Qué tal estás, cariño? En sí el mensaje no era raro, la última vez que hablaron fue sobre si le había llegado el dinero y si todo estaba correcto. Sin embargo, que ese mensaje le llegara al mismo momento en que estaba pensando en su madre, no le dio un buen pálpito. —Bien, justo me has pillado estudiando. Tengo un parcial esta semana. —Ánimo y a pelarse esos codos, tienes que sacar buena nota. —Lo intentaré. —acabó por ...