1. Trio con mis hijos.


    Fecha: 24/09/2023, Categorías: Incesto Autor: luisa carolina, Fuente: RelatosEróticos

    ... cuenta … tomaron desayuno sin conversar mucho, luego me saludaron con besos en la mejilla y se fueron.
    
    Mi atlético investigador privado llegó con puntualidad suiza, traía una mochila con todo lo necesario, yo me encontraba vistiendo todavía mi quimono azul, mi neglige rojo con mi tanguita del mismo color, estaba sin sujetador y el balanceo de mis senos, lo desconcentraban, lo perturbaban … mi chochito que no recibía atención desde hace un par de meses comenzó a humedecerse, imaginaba a Claudio, el investigador, follándome.
    
    Claudio, tal como lo había anticipado, se demoró casi quince minutos en montar y conectar mi computador a las tres cámaras que instaló, lo invité a beber un café en la cocina, él no apartaba sus ojos de mis piernas, me acerqué a él y le pregunté … ¿encuentras interesante mis piernas que las miras tanto? … ¿te gustaría investigar a ellas también? - no me contestó, pero se ruborizó, cosa que me sorprendió un poco … me gusta el trabajo que estás haciendo, me gusta tu forma de ser y me gustas tú, le dije acercándome aún más.
    
    Claudio no dijo nada, solo tiró del cordón de mi quimono, el cual se abrió exponiendo mis senos grandes bajo mi neglige traslucido, él me beso los pezones por sobre el género de mi prenda de vestir, me hizo vibrar de pies a cabeza, tomé su cabeza y la aprete contra mis pechos … sentí sus manos en mi cintura, acariciaba mis caderas … estamos solos en casa, vamos a mi habitación, le dije.
    
    Él me tomo en sus fuertes brazos y me ...
    ... dijo … indícame el camino, nena … nunca me habían llamado “nena” … me pareció divertido … le mostré como llegar … entramos en mi cuarto y él me deposito delicadamente sobre la cama … no más sacar sus brazos debajo de mis posaderas, se lanzó entre mis muslos y comenzó a pasar su lengua sobre mi tanga, mi chochito vibraba en sintonía con sus lengüetazos … muy pronto me tenía con mis piernas abiertas y había desplazado el pequeño pedazo de tela que cubría mi intimidad, su maravillosa lengua me estaba haciendo gemir y balbucear palabras inconexas, quería decirle que sí, que me cogiera, quería decirle que se sentía rico lo que me estaba haciendo, pero no salían palabras de mi boca … solo sonidos … algunos gruñidos guturales … algunos chillidos y gritos … me estaba volviendo loca.
    
    Claudio me hizo acabar … me vine con tal fuerza que mis uñas rasgaron una de las sabanas, él me miraba con sus boca brillante de jugo de chocho, comencé a desabrochar los botones de su camisa … se levantó y se sacos sus pantalones … vestía unos bóxer a cuadritos como de otros tiempos … me causó ternura … éste era un hombre de otros tiempos … me llamo la atención el pronunciado relieve de su polla … ¡pero que polla! … casi tan larga como la de mi hijo, pero no tan gruesa.
    
    Me senté al borde de la cama y masajeé su verga con mis senos, Claudio jugaba con mis pezones endurecidos casi tanto como su polla, cuando aparecieron las primeras gotitas perladas de su semen, comencé a bajar con mis pechos hasta sus ...
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