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Trio con mis hijos.
Fecha: 24/09/2023, Categorías: Incesto Autor: luisa carolina, Fuente: RelatosEróticos
... cojones, para hacer entrar su polla en mi boca, él agarró mi cabeza y comenzó a follar mi labios cerrados en torno a su pene. Claudio dulcemente me sacó mi quimono, luego se acostó y me subió a horcajadas sobre su vientre, como me gusta follar desnuda, me saqué mi neglige, él me atrajo hacia su boca y comenzó a lamer y mordisquear mis pezones, acomodé mi chocho al alcance de su verga e inicie un movimiento alternado hacia atrás y adelante, mis rubios y rizados pelitos hacían cosquillas a su glande, él me tenía por las caderas … mi chocho se refregaba sobre su polla … lancé un grito agudo cuando su glande penetro mis labios mayores y se adentró en mis carnes empapadas … hizo cuatro o cinco movimientos rapidísimos que me hicieron gemir de placer … quería ser follada … dentro de mi lujuria … apareció la polla enorme de mi hijo follando el pequeño chocho de Mariela … veía la cara caliente y lasciva de mi hija que recibía con gozo la verga de su hermano … me levante con mis ojos cerrados y comencé a mover mis caderas desenfrenadamente … Claudio masajeaba mis redondos senos y jalaba de mis pezones … un golpe como una descarga de megatones me comenzó a hacer vibrar todo mi cuerpo … había perdido el control de mis extremidades … mis pies y mis manos tenían vida propia … solo mis caderas obedecían a mis deseos … con fuerza trataba de engullir la verga de este hombre con mi chocho … que orgasmo más esplendido. Con respiros cortos, Claudio continuaba a follarme, sus ...
... movimientos también eran breves y veloces … mi chocho comenzó a llenarse de su lechita … estaba acabando dentro de mi … mi chocho volvía a tener olor a macho … que cosa más maravillosa … nos quedamos acostados uno al lado del otro, exhaustos … Me levanté y fui a la cocina a buscar algo refrescante … nos sentamos en la cama desnudos y Claudio termino de adiestrarme al utilizo de las cámaras, luego se fue a la ducha, regresó y se vistió, me agradeció por la hospitalidad, otra de sus sutiles palabras, luego se fue porque tenía otro trabajo en curso. Claudio me había dejado dos pendrives, para grabar por un par de horas en cada una, de propia iniciativa, pasé a un negocio de computadores y compré dos más, las cámaras tenían sensores de movimiento, así que no grababan cuando no había nadie. El domingo transcurrió tal como otro domingo cualquiera, Mariela me dio una mano con el almuerzo, mientras Mauro se esforzaba por hacer limpieza en algunos sectores del departamento. En la tarde nos sentamos a cenar, conversamos de los empeños de cada uno para la semana que estaba por iniciar y llegada la noche nos dimos las buenas noches y cada uno de nosotros se fue a su propio cuarto. Una vez en la soledad de mi cuarto, encendí mi computador y pude ver a Mariela en sus actividades, se desnudó completamente para ir a la cama, no pude dejar de notar lo bella que era mi niña, me recordaba a mi cuando tenía más o menos su edad, sus pechos estaban hechos en modo perfectos, se acarició sus ...