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Los pies de mi crush madura
Fecha: 01/10/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Docrates, Fuente: CuentoRelatos
... bien, le diré que venga, aunque es un poco tímido. —Si quieres puedo subir, si eso hace sentir mejor a tu chavito—. Sonrió y aceptó. Subimos, abrió la puerta y ahí estaba el morrito, derrotado frente a su libro. —Va en quinto de primaria y tiene examen... por cierto, me llamo Vero y él es Johan—. Dijo dándome su delicada mano. —Angel, mucho gusto —respondí—. Hola Johan —dije dándole el puño al niño. —Disculpa el desorden, llevamos toda la tarde estudiando que no he tenido tiempo de arreglar la casa. —No te preocupes, mi departamento no está más arreglado. Sonrió tímidamente, remarcando sus hermosos pómulos. —¿Cuándo es el examen?—. Pregunté. —En una semana —dijo mientras quitaba unas cosas de la mesa para hacerme espacio—. Siéntate aquí —dijo sonriendo, y me dio el libro y cuaderno de matemáticas. Me senté y le eché una mirada a los ejercicios. Comenzamos la clase mientras aquel mujerón caminaba por todo el departamento ordenando cosas y preparando papeles, quizás para su trabajo, yo la veía descalza, con el cabello medio recogido y con ese pijama blanco que dejaba ver un cachetero cuando se agachaba. De tanto ir y venir terminó por descubrirme una vez más mirándola. Su cara se sonrojó y se metió a una habitación. Pasó más de una hora ahí dentro. Johan y yo seguimos estudiando. Terminamos el tema correspondiente a división y multiplicación de fracciones, Johan dijo: —Mami ya acabamos, ¿Puedo jugar la play? Verito salió de la ...
... habitación. —¿Ya terminaron?, ¿Sí entendiste?—. Le preguntó al morrito. —Sí mami, Angel sí sabe explicar. —¿Aaah yo no sé explicar?—. Respondió Verito riéndose y yo con ella. —Bueno, creo que me despido, avanzamos mucho, si quieres que le vuelva a explicar con gusto vengo de nuevo—. Dije mientras caminaba hacia la puerta. —Muchas gracias de verdad, no imaginé que fueras inge. —Pues ya ves, cuando necesites ayuda con mate... con mucho gusto—. Dije abriendo la puerta. —¿No quieres comer algo...?—. Dijo sonriendo. —S s sí, ¿por qué no? jajaja—. Respondí nervioso. Me senté en el sillón para jugar con Johan mientras Vero calentaba la comida. Noté que ya no estaba descalza. Traía puestos unos Converse y calcetines. Esto me entristeció un poco pero pronto me animé con su compañía. Los tres en la mesa hablamos mucho y reímos. Johan se levantó de la mesa y salió a jugar con los niños de la calle. Me levanté y llevé los platos sucios al fregadero para lavarlos. —¡No no no! déjalos, después los lavo—. Dijo Vero apartándome del fregadero. —No, como crees, rápido los lavo. —¡Que no, déjalos! —OK jajaja... bueno, creo ahora sí ya me voy... —¿Ya te tienes que ir?, ¿Alguien te espera...? —Ummm no precisamente, pero creo que ya te querrás poner cómoda para descansar. —No, todavía es algo temprano—. Dijo mientras ella iba a la cocina, regresó con un par de cervezas. Nos sentamos en el sofá a charlar y beber. —Entonces cuéntame, ¿En qué trabajas, a ...