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El nuevo curso (V)
Fecha: 08/10/2023, Categorías: Gays Autor: ShatteredGlassW, Fuente: CuentoRelatos
... mochila a los pies de la cama, donde Damián la vería seguro, y acarició el cabello cobrizo del chico. Besando nuevamente a su novio recorrió su cuello con los dedos y le retiró el pelo de la cara. Sin que ninguna de esas caricias se abriese paso a través del sueño. Estirándose sobre el joven apagó el despertador definitivamente. Retirando algo la manta hacia abajo le besó en los labios, sacudiéndole con suavidad hasta que abrió los ojos, legañosos y desenfocados. –Buenos días… ¿llegamos tarde? –Qué va, tranquilo. Suelo poner el despertador una hora antes, así nunca llego tarde. –Sonriendo con timidez se sentó a su lado, dejándole espacio para que se incorporase. Recogió la bandeja de la mesilla de noche y se la presentó al chico, que pareció despejarse de golpe–. Te he preparado el desayuno, aunque solo tengo magdalenas. Puedo hacerte tostadas, eso sí. Y recordé que te gusta el café solo, pero tienes leche y azúcar por si acaso. Damián se abrazó las rodillas, perplejo. Contemplando moverse a Enrique que dejó la bandeja en la cama, entre los dos, y se sentó en el mismo lugar donde había dormido, apoyando la espalda en el cabecero y cogiendo su taza de café. En todo el tiempo que había pasado con Mateo este jamás había tenido un solo gesto romántico con él fuera de pagarle las cenas o las entradas de cine. Esto, aunque sencillo y económico, era infinitamente mejor. Cogió la mano de su novio y le besó los nudillos con devoción, apoyando después su mejilla contra esa ...
... mano morena. –Gracias, en serio. Esto es… eres fantástico. El chico enrojeció hasta las raíces del pelo. Dio un ligero apretón a la mano de Damián y le ofreció una magdalena que aceptó con una sonrisa de felicidad que resaltaba los hoyuelos de sus mejillas. La sonrisa favorita de Enrique que le acarició las ligeras hendiduras con la punta de los dedos. Desayunaron en silencio, cogidos de la mano y disfrutando de su mutua compañía. En un momento dado Enrique revisó su teléfono sorprendido de no tener ningún mensaje de Carlo, más tras su salida precipitada. Supuso que no se habría dado cuenta, ensimismado como estaba en su rubia acompañante de quien no lograba recordar el nombre. Damián se fue a la ducha para cambiarse y Enrique recogió la cafetera y los platos y las tazas que habían usado en el desayuno. Su novio no tardó nada en estar listo para irse, con un jersey de cuello alto a dos tonos de gris y unos vaqueros oscuros que definían a la perfección sus nalgas firmes y marcadas. Tragó saliva con dificultad y volvió a mirarle mientras se acercaba. Se sentía sumamente afortunado de estar con alguien así. Damián le rodeó la cintura con los brazos, dejando caer la pesada mochila al suelo, y besó su cuello con ternura. –Vamos, o se nos hará tarde. He quedado con Carlo y su chica en el banco frente al aula de Mauro. Salieron juntos, hablando con tranquilidad de las asignaturas. Eran buenos compañeros de estudio, mucho más avanzados que Carlo, quien solía retrasarse ...