1. El nuevo curso (V)


    Fecha: 08/10/2023, Categorías: Gays Autor: ShatteredGlassW, Fuente: CuentoRelatos

    ... incluso que el de Enrique.
    
    –Deja de contenerte, yo quiero que me folles ya. No entiendo por qué insistes tanto en no hacerlo.
    
    –Porque te quiero –respondió casi de inmediato–. Porque no quiero que esto sea solo un polvo y ya. Quiero… demostrarte lo muchísimo que me alegro de estar contigo –añadió con súbita timidez.
    
    Enrique agarró unos cuantos mechones en su puño y se levantó ligeramente, juntando sus labios a los de su novio que esta vez no le retuvo. Enrique mordió con fuerza el labio de Damián que gimió y movió de nuevo las caderas, frotando una y otra vez su pene contra el del joven. Sus dedos se clavaron en el bíceps del muchacho que gimió incluso a través del beso. Su novio le taladró con la mirada, tirando de su pelo de forma dominante. En respuesta, Damián mordió el labio inferior de Enrique, que le tiró de nuevo del pelo y mordió su cuello, dejando la marca de sus dientes en la piel clara del chico.
    
    –Fo-lla-me –silabeó clavando sus ojazos azules en Damián.
    
    El chico sonrió de nuevo y agarró los muslos de su chico. Haciendo gala de su fuerza le levantó ligeramente del colchón y tras untar su pene de lubricante entró en un único movimiento. Enrique gimió de placer y le soltó el pelo, acariciándole una última vez antes de clavarle las uñas en la espalda. Damián volvió a sujetarle las manos, juntando ambas muñecas y apresándolas con una única mano. Enrique todavía se sorprendía de lo fuerte que era para ser tan delgado. Con la mano libre Damián acarició el ...
    ... pene de su novio, que se retorcía debajo de él. Damián pasó la lengua desde las costillas hasta la axila, mordisqueando la sensible piel sobre el pliegue. Enrique le miró con sorpresa. Nadie le había acariciado ahí jamás.
    
    Damián comenzó a mover las caderas a más velocidad. Su pene entraba y salía sin pausa del dilatado ano de Enrique, que le recibía con agudos gemidos. Con las manos inmovilizadas al lado del cabecero y las piernas sobre los hombros de Damián ni siquiera podía moverse, completamente ofrecido a su novio que no cesaba de besarle, lamer su cuerpo y masturbar su pene, que había recuperado su anterior firmeza. Nuevas gotas de líquido preseminal caían sobre su pubis, formando un reguero transparente que escurría por su piel. Damián aceleró más, frotando el frenillo con el pulgar para estimularle. El golpeteo de sus cuerpos se entremezclaba con los gemidos y jadeos que ambos jóvenes proferían.
    
    Tras un empujón más fuerte que los demás Damián se retiró, manteniendo el pene encima de Enrique que torció el cuello para mirarle. Jamás había visto así el miembro de su novio. Su inmensa longitud de casi veintidós centímetros estaba enrojecida, especialmente el glande y su corona. Gruesas venas surcaban todo el tronco, hinchadas y azuladas. Todo su pene palpitaba, henchido y goteando intensamente. Enrique retorció las manos para librarse del agarre de su chico y pasó ambas manos por el pene. Damián gimió y se retiró, agarrándole por le hombro y haciéndole girar sobre la ...
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