1. Con mi compañero de clase en mi casa (parte 2)


    Fecha: 10/10/2023, Categorías: Gays Autor: Dayenorius1, Fuente: CuentoRelatos

    En mi casa vivía un tío viudo que justo se iba también de fin de semana y estaba cerrando la puerta cuando llegamos con Nico, siempre con las mochilas por delante.
    
    -No sabía que venías con un amigo, pero te dejé un par de sándwiches.
    
    -Tenemos que preparar una materia. Igual, gracias, tío y buen viaje, nosotros cerramos, le dije y se fue.
    
    Entramos, cerré la puerta con llave y los pasadores, por si acaso, mientras Nico me apoyaba por detrás y me agarraba bien el bulto con las dos manos. Yo me movía haciendo presión para apretar mi culo contra su pija bien parada hasta que me di vuelta y volvimos a besarnos muy calientes durante varios minutos. Sin dejar de besarme, me desabrochó el cinturón, me bajó los pantalones y el bóxer, y comenzó a hacerme una paja hermosa. Estaba a punto de acabar y se dio cuenta, así que se detuvo y mirándome a los ojos, me apretó con fuerza la base del pene para que no eyaculara ahí mismo.
    
    -¿Viste cómo te paré la acabada?
    
    -Sí, estuvo genial. Quiero que dure.
    
    Fuimos acariciándonos y besándonos hasta la cocina.
    
    -Tenemos que parar un poco para comer, así después nos duchamos.
    
    -Estoy muy caliente, me dijo.
    
    -Yo también, pero tengo hambre, además de comerte la pija, también tengo hambre.
    
    -¡Dale!
    
    Comimos rápido, fuimos al baño y nos desvestimos sin dejar de besarnos y tocarnos la pija mutuamente. Nos pusimos bajo la ducha y fue la gloria. Nos enjabonamos todo el cuerpo y nos lavamos bien los genitales y las nalgas, hasta ...
    ... que empezamos a besarnos a fondo mientras nos íbamos metiendo los dedos en el ano. Primero un dedo hasta que entraba bien enjabonado.
    
    - ¿Probamos con dos?, me pidió.
    
    -Sí, dale.
    
    -Pero despacio, me dijo.
    
    Y nos fuimos metiendo dos dedos, me molestó un poco, pero enseguida me gustó como me masajeaba el ano. Yo no podía dejar de besarlo y de pajearlo, mientras él dilataba mi culito virgen. También le puse mis dedos y me dio la impresión de que su ano se amoldaba más rápido, porque se contraía y relajaba alternativamente.
    
    -Hacé como yo, ya te puse tres dedos adentro. Vas a ver cómo te gusta más.
    
    Su manejo de los dedos me había puesto como un burro y ni me había dado cuenta de que eran tres.
    
    -Probá vos también y se dio la vuelta.
    
    Lo hice con mucho cuidado, mientras con la otra mano seguía sobándole la pija que no podía soltar. Dio vuelta la cabeza y nos besamos bien húmedo y profundo, mientras el agua seguía cayendo, por un rato largo. Después se apoyó en la pared y me ofreció sus nalgas firmes y enjabonadas. Me pidió que le masajeara el agujero con los dedos untados con crema enjuague para lubricarlo bien, mientras él también me ponía crema enjuague en la pija sin volverse.
    
    -Así Flavi, así, respondió a mis masajes metiéndome dedos en la boca como demostración y separando las nalgas.
    
    -Poneme los tres dedos ahora y abrió las piernas.
    
    Yo estaba muy caliente y no podía parar de besarlo y pajearlo con la otra mano. Le masajeé el ano con tres dedos bien ...
«1234...»