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Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (4)
Fecha: 20/10/2023, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
Una vez dentro de la habitación, primero se vistió el joven con algo de prisa, dejando a su madre el baño libre para que hiciera lo mismo. Por mucho que deseasen lo mismo… un paso más en su relación, parecía estúpido que no se permitieran verse con menos ropa. Era algo curioso, pero los dos sentían lo mismo, en el momento que traspasasen esa última barrera de contemplar más porciones de piel, todo comenzaría sin posibilidad de detenerse. Sergio se puso una camisa y una chaqueta junto a un pantalón vaquero. Durante la semana, en las pocas veces que había hablado con su madre, le había sugerido que ese sería el mejor atuendo para ir al teatro, por supuesto la hizo caso. Mirándose en el espejo, le dio la impresión de que su madre no se equivocó, se veía muy guapo. Mari se metió en el baño sin echar ni siquiera una mirada a su hijo, poniendo el pestillo tras de sí para que no la pudiese interrumpir. Delante del espejo cada vez se veía más guapa, mucho más que medio año atrás. Se observaba con calma, las ojeras estaban desapareciendo, su rostro parecía más vivo e incluso sus ojos brillaban. Se recogió el pelo con ambas manos después de peinárselo y enrolló la goma que tenía en la muñeca. La bonita coleta morena la apretó con fuerza, dejándose el rostro libre de pelos y mostrando una belleza que no quería volver a esconder. Un poco de color para los pómulos, un toque en las pestañas y con un pintalabios de color granate, dio vivacidad a unos labios que no lo ...
... necesitaban. Se vistió en un momento, el tiempo corría en su contra, se habían entretenido demasiado en el paseo y su chico… su hijo, esperaba fuera para marchar juntos. Se admiró una vez más en el espejo, dando un paso atrás, colocando su trasero junto a la mampara de la ducha para poder ver casi la totalidad de su cuerpo. Los nuevos botines que se había comprado le quedaban de maravilla, el leve tacón hacía marcar unas piernas que bajo las medias se veían firmes y perfectas. Se dio la vuelta con mucha coquetería, tenía curiosidad y alzando la falda plisada de color gris claro, que le llegaba a mitad de muslo, se observó el trasero. Sus dos piernas coronaban dos nalgas firmes. Los tacones las terminaban de elevar dejando el trasero mucho más respingón que de costumbre. Mari soltó la falda con una sonrisa de orgullo por verse tan… ¿Guapa? Sí, pero también sexy. Dio dos pasos hacia delante, haciendo que los tacones de los botines resonaran en las baldosas del baño. Sergio lo escuchó sentado en la cama, sabiendo que su madre estaría pronto lista para salir, si no es que lo estaba ya. Su tripa le estaba dando vueltas, tenía muchas ganas de verla, se sentía como si esperase a Marta en una de sus citas. Sin embargo, Mari no era su novia, era su madre. La mujer se miró con detalle frente al espejo que únicamente le mostraba la verdad. El jersey beige que hacía años que no se ponía, le quedaba fantástico. La pequeña prenda le quedaba ceñida como una segunda piel, dejando un leve ...