1. Entregué mi virginidad a mi primo (Parte 1 de 2)


    Fecha: 31/10/2023, Categorías: Incesto Autor: Renee, Fuente: CuentoRelatos

    ... que se quitaba, así que decidí acomodarme y metérmelo a la boca, estaba excitadísima.
    
    Para mi sorpresa, por más que abría la boca no entraba completo, así que decidí ponerle esfuerzo extra en la punta. Lo sentía palpitar y cambiar de tamaño. Yo solo lo quería dentro de mí.
    
    De mi boca salían gemidos e instrucciones involuntarias. La pedía “más” y no me daba cuenta hasta que ha habían salido las palabras de mi boca. “Lo quiero adentro”, susurré.
    
    Johann se quitó el pantalón, yo tenía mi falda levantada y los tirantes de mi blusita estaban decorando mis brazos. Me sentía súper sensual y atractiva. Mi primo me bajó el top para descubrir mis pezones durísimos que masajeó y mordió suavemente, yo lo sentí como un relámpago que me recorrió el cuerpo y termino en mi sexo; él se colocó frente a mí y vi a ese monstruo duro y lleno de venas; me asusté, pensé que iba a ser doloroso o rudo.
    
    El comenzó a frotar ese poderoso falo en mí y eso me excitó más, en vez de meterlo de lleno empezó a jugar con mi humedad, cada vez que me tocaba sentía escalofríos recorrerme la espada, los brazos, las piernas. Se me adormecieron las puntas de los dedos, tuve un pequeño orgasmo, diferente a los que me provocaba cuando yo me tocaba sola. Yo ya estaba lista para entregarme.
    
    En ese momento escuchamos la puerta de entrada abrirse, por que la cerradura hacía un escándalo. Rápidamente nos separamos, fuimos a baños diferentes y prendí la tele. Era mi abuela, que había llegado de la tienda. ...
    ... Escuché que les decía que quería subir a ver Netflix con Reneé (o sea conmigo) pero nunca subió. Me metí al baño a tocarme y lancé un squirt gigante, estaba excitadísima.
    
    Pasaron las horas y oí llegar a la familia, bajé con el celular de Johann y lo busqué para entregárselo. Pero no lo encontraba, cuándo pregunté por él me dijeron que seguramente estaba charlando con Daniela en la terraza o en el jardín. Me enfurecí, yo lo estaba esperando arriba y él estaba platicando con mi prima. Fui a buscarlos y los encontré en el jardín jugando “luchas”.
    
    Daniela estaba abrazando a mi primo por la cintura con sus piernas, Johann la estaba cargando y se estaban riendo. Vi como Johann la acostó en el césped, en la esquina del jardín para frotarse con ella.
    
    - ¡HEEEY! – grité con voz de relámpago.
    
    En ese momento se separaron como si los hubieran encontrado haciendo algo ilegal.
    
    - ¡Johann, tengo tu cel! - Grité.
    
    Se acercó a mí, lo recibió y se metió a la casa a cenar, yo estaba celosísima. Vi que Daniela tenía mojado ese triangulito que se hace entre los muslos a la altura del clítoris, se alcanzaba a ver a través de sus leggins rosas de ballet, ella estaba excitada.
    
    Después de la cena invité a Johann a dormir a mi casa. Era común quedarnos a dormir en las casas de los primos, pues hicimos muchas noches de películas en nuestra adolescencia y la familia no sospechaba que nos veíamos con intenciones distintas a ello.
    
    Él dijo que no podía por que al día siguiente tenía ...