1. La curvy deseada (1)


    Fecha: 04/11/2023, Categorías: Confesiones Autor: J C Meliani, Fuente: CuentoRelatos

    ... le espetó “seguro que si, siempre tendrá un lugar en mi mesa".
    
    Sonaban las seis de la tarde, hora de concluir la tarea. La intuición femenina le sugirió a Rosalía que Carlos se haría el encontradizo con ella. No fue así exactamente, pero, el hombre la estaba espiando, y la siguió a cierta distancia hasta que ella se perdió en las escaleras del metro.
    
    Al día siguiente, la mujer decidió abstenerse del café tras la comida. le costó, porque estaba habituada a ello, pero, convencida de que Carlos la esperaría por la cafetería, prefirió no acudir, y crearle algo de intriga, si, como ella suponía, el caballero del traje gris perla estaba interesado en ella.
    
    No se equivocó ni un ápice. Esta vez, el "lobo" había esperado a la Caperucita en el Metro, donde se hizo el encontradizo. "Qué casualidad Rosalía, no pensé que fuera a encontrarla aquí, la verdad es que miré si la veía por la cafetería.". “Ahhh hola -dijo ella- no, hoy no he tenido tiempo de bajar a tomar mi café y lo acuso, es mi "vitamina" para pasar la tarde”.
    
    -"Pues le invito a uno, si tiene tiempo”.
    
    Me parecía un desaire no aceptarlo, y la verdad, me sentía halagada por sus miradas hacia mí . Así que le acepté un café en el mismo bar del Metro, no era un lugar muy romántico que digamos, pero, lo suficientemente adecuado para abreviar el tiempo si no me convenía el cariz que tomase la conversación.
    
    Me preguntó en qué trabajaba, y dando un circunloquio hábilmente tejido de antemano, lo vi claro, quiso ...
    ... averiguar un poco sobre mi vida personal, en qué estación bajaba, para delimitar claro está la zona en que vivía y como el que no quiere más la cosa, me dio una tarjeta en que estaba subrayado su número de teléfono que era el de su wasap. Tuve que corresponderle, aunque este último extremo no me apetecía mucho. Soy celosa de mi intimidad y Carlos no entraba de momento en mi círculo más personal. Pasado un cuarto de hora nos despedimos.
    
    Era sábado, uno de estos del mes de marzo en que el invierno va quedando atrás y apetece salir a tomar algo por las terrazas. A eso de las 10 de la mañana recibo un wassap. "Hola, soy Carlos, hace un día magnifico no se si te apetecería acompañarme a la Barceloneta y picotear algo"
    
    No le pilló de sorpresa a Rosalía, tenía claro que antes o después la llamaría. Quería en el fondo llegar a conocer las intenciones de su admirador, y quizá hoy, sin las prisas de un día laborable podría comprobar como se movía en las distancias cortas. Así que se dispuso a contestarle el wassap. "Tienes razón luce una jornada excelente, me parece una buena idea aprovecharla, a qué hora y donde quedamos".
    
    "Si te parece a las 12 frente a la parada del metro de Barceloneta, y ya decidiremos donde vamos".
    
    "Perfecto, allí estaré”.
    
    Rosalía barajó todas las posibilidades de la cita. Podía ser un contacto de tanteo, o podía intentar algo más íntimo. Valorando esta última posibilidad, decidió vestirse para la ocasión, por fuera y... por dentro. Optó por una falda ...