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Con la Hostess
Fecha: 06/11/2023, Categorías: Confesiones Autor: CarlosG117, Fuente: CuentoRelatos
... que fueran las 3 de la mañana. Así lo hice, parecía que estaba loco y embrujado por ella, su piel blanca, labios rosas y hermoso cuerpo me hacían salir corriendo cuando ella dispusiera de mi. La recogí, pasamos unas cervezas y algo de vino y botanas y terminamos en mi alcoba. Comenzamos a jugar Xbox mientras platicábamos, no podía entender porque estaba conmigo esa noche pero no quería dejarla ir. Dejamos de jugar y le pedí que nos besáramos, ella no quería. Comencé con la vieja técnica de sexo por compasión y en una pequeña discusión ella se puso de pie, yo estaba sentado en una silla. Se paró frente a mi y me dijo. -¡ya, no te enojes! Me puse de pie y comencé a besarla, llevaba un pantalón de vestir negro, una blusa blanca y su bra color blanco también. Puse mi mano en su cintura y la pegué a mi, desabroche su pantalón el cual calló inmediatamente al piso, sus pantaletas negras hacían juego la blusa. Desabotone poco a poco su blusa mientras la besaba para después alejarme un poco y poder abrirla. Por fin podía ver sus hermosos pechos cubiertos por el bra. Me acérquese nuevo, bese su hombro derecho y comencé a lamer su cuello, ella cerraba sus ojos mientras yo pegaba mi pantalón a sus pantaletas. Ella solo me abrazaba mientras lamía su cuello y desabrochaba el bra. Cuando lo logre, lo levante del lado derecho para poder quitarlo. No quería mirar y excitarme más. -¡si no tienes condón, no lo haremos! Tenía un condón, lo busque, lo saque y me quite la ropa lo más ...
... rápido posible. Mi pene estaba listo, cuando volteé ella estaba ya recostada en la cama, cerveza en mano pechos desnudos y las piernas una haciendo un triángulo y la otra recta completamente. Me acerqué y retiré su pantaleta, iba a comenzar a hacerle un oral cuando me dijo: -no me gusta que me hagan orales, y si me lo haces no me besas otra vez. Era evidente que tenía que obedecer, su vagina era cafe, afeitada y parecía que ella había planeado eso. Acerque mi pene a su vagina, lo roce contra ella esperando que estuviera húmeda. Ella estaba más que húmeda y dispuesta. Metí mi pene y comencé a cogerla. Me acerqué para besarla, comencé a hacerlo suavemente, mordisqueando sus labios rosas mientras ella salivaba y yo me bebía su saliva. Después de eso, comencé a besar su oreja, jugaba con ella y ella simplemente en cada ocasión que me movía para besar otra parte seguía bebiendo. Fue cuestión de bajar a sus pechos. Comencé a morder sus pezones y lamerlos. Eran redondos, perfectos. Color café en los pezones y blancos como la nieve. Apreté uno con una mano, mientras arremetía contra ella. En ese momento, ella tiró la botella de cerveza y comenzó a gemir. La jale de su cadera un poco más abajo de la cama y levante sus piernas hasta sus hombros. Saque mi pene de su vagina y la escupí. Limpié mi saliva con el pene y lo volví a introducir. Ya había captado su atención y sus emociones. Comencé a cogerla duro, mientras la besaba. Sus piernas en mis hombros y yo mordiendo sus ...