1. Con la Hostess


    Fecha: 06/11/2023, Categorías: Confesiones Autor: CarlosG117, Fuente: CuentoRelatos

    ... muy duro sentí como se corrio por dentro y justo en ese momento me vine yo también. Fue tan mágico! Mi semen expulsando mientras sentía como ella también se venía. Dejamos de movernos mi pene estaba asta adentro de ella y cerré mis ojos y me dormir.
    
    Debieron pasar 20 minutos cuando se despertó, sentí como su trasero se despegaba de mi y se volteó. Me miro y me pregunto
    
    -Te viniste dentro?
    
    Que más da ahora respondí!
    
    Se puso encima de mi, tomo mis muñecas con sus manos, sus pechos redondos caían y tenerme sometido de esa manera comenzó a excitarme.
    
    -Te pregunté que si te viniste dentro!
    
    Mi pene ya estaba duro y ella al sentirlo me dijo
    
    -Tanto te gusto?
    
    Rozó un poco su vagina con mi pene, pensé que estaría reseco y no podría entrar pero ella ya estaba húmeda. Se introdujo mi pene y comenzó a cogerme. Lo hizo despacio al principio.
    
    -Te pregunte si...
    
    Decía meso y gemía, poco a poco soltó mis manos y me acercaba sus pequeños pechos para que los mordiera y así lo hice. Comenzó a cogerme más rápido mientras seguía repitiendo
    
    -Te estoy preguntando si...
    
    Dejo de preguntar y solo gemía mientras apretaba mi pecho y me cogia cada vez más rápido. Yo la levante un poco para comenzar a cogermela yo mientras ella estaba detenida. Sentí como se vendría y puse el pene tan duro. Ella se mojaba y escurría su miel hasta mis testiculos cuando sentí como apretó sus piernas, araño mi pecho y lo apretó fuertemente. Yo metí mi pené hasta el fondo, de hecho la levante un poco y sentí como termino al mismo tiempo que yo explotaba. Dejo de gemir pero apretó su labio como queriendo gritar. Su cuerpo de ser blanco ahora era completamente rojo y su labio parecía explotar. De pronto comenzó a moverse y a sacar mi pene de dentro de ella. Cuando estaba por salir por completo, frunció el ceño tristemente y se salió. Tomó su teléfono, pidió un taxi y antes de irse me dijo.
    
    -Sabes que no habrá nada como esto otra vez y lo cumplió, jamás la volví a ver.
«1234»