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¿Existe la maldición generacional? (abuela - nieto)
Fecha: 07/11/2023, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... Comencé por meter dos dedos dentro del canal húmedo, haciendo movimientos de adentro hacia afuera, literalmente le estaba haciendo el amor con mi mano. No tardó mucho en tener su primer orgasmo, primer y copioso orgasmo, empapo mi mano de sus jugos. Seguí con el mismo procedimiento, quería hacerla terminar de nuevo, cuando me dice… - Fíjate en mi mesa de noche, úsalo como te plazca. Estiro mi brazo, abro el cajón de la mesa y encuentro un vibrador, de dimensiones similares a mi falo, dieciocho cm. Y el grosor casi igual. Comienzo por frotarlo sobre su vagina, pero su humedad hacia que se pierda en su interior, la masturbe con él, no hizo falta mucho tiempo para el segundo orgasmo, pero eta vez al tenerlo tenso su cuerpo y se arqueo hacia arriba. Pasado unos segundos se relajó, calculo que pensó que ahí terminaba todo, pero no, recién comenzaba. - Ponte en cuatro (le ordene) Sin prisa, pero sin pausa hizo caso, apoyando la cabeza en la almohada y su hermoso culo elevado hacia el techo, dejando todo su sexo a mi disposición. De rodillas detrás de ella, enfile mi miembro a su entrada vaginal, para de un solo embate perderla toda dentro de ella. Ese grito mezcla dolor y placer me encendió mucho más, incentivando mi morbo aún más de lo que traía, en el fragor de las envestidas, no dude ni un segundo, tome el consolador que había dejado sobre la sabana y lo chupe para lubricarlo bien con saliva. Comencé a jugar alrededor de mi pene, hasta que el aparato hizo ...
... lugar por sí solo, encontró un espacio para entrar junto al mío, con mis dedos lo sujeté al verdadero y con dos miembros dentro comencé a moverme, esta vez más despacio. Ella solo podía gritar, gemir y suspirar, cosa que pude disfrutar a pleno. Al tener otro de sus copiosos orgasmos, no la deje descansar, en la misma posición en que estaba, saque mi palo y el que había tomado de la mesa, con sus mismos jugos lubrique el ano, que al roce empezó a palpitar. - Siii, por favor, también es tuyo, lléname las entrañas de tus jugos. Penetre esa pequeña puerta trasera, esta vez mas cuidadosamente, no quería arruinar el momento. Cuando estaba toda dentro, puse el consolador en su vagina y cuando salía uno, entraba el otro y a la inversa, la sentí temblar, sus espasmos anales comprimían el cuerpo del falo, lo que apresuro la salida de mi semen, llenando toda su víscera. Gritó algo que no alcance a distinguir y literalmente cayó sobre la cama desmayada. La gire asustado, pero por suerte despertó enseguida, diciéndome que era la primera vez que le pasaba, sabía que podía ocurrir, pero ella nunca lo había experimentado, me lo agradeció con un beso en la boca y una limpieza de mi pene aun chorreante de semen. Tardamos un rato en reponernos. Al hacerlo, nuevamente fuimos a la bañera, pensé que ahí seguiríamos, pero no. Ya sumergidos en la tina, hablamos de lo sucedido, lo bien que la pasamos y sobre todo como un hombre de mi edad pudo darle tanto placer. Obvio que hicimos un ...