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¿Existe la maldición generacional? (abuela - nieto)
Fecha: 07/11/2023, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
... convenio de confidencialidad, nadie, ni los amigos debían enterarse, que estos encuentros debían seguir y, sobre todo, cerrar Tinder definitivamente. Los cuatro días que siguieron, hasta la llegada de mis padres, continuamos haciendo el amor, en cada rincón de la casa. Llego el día que ambos no queríamos, arribaron mis padres. - Hola mama, hijo, como les fue durante estos días. - Hola hija, bien la pasamos muy bien, un poco aburrida, tu hijito todo el día con sus libros. - Si mama, pero Lela se la pasaba todo el día con el móvil, (para hacerla enojar) la “abuela” también es aburrida, no se le ocurre nada. Mama y papa reían de las gansadas que decíamos con la abuela. Llego el momento de irnos a casa, salimos por el largo pasillo y una vez dentro del auto, les dije que me había olvidado algo, regresé, abrí la puerta y le di un beso de despedida, su boca se acoplo a la mía y nuestras lenguas intercambiaron saliva, me retire triste. Obvio que seguimos hablando por teléfono o mensajes, programando nuevos encuentros, que nunca se daban. Pasado un tiempo, llego de la calle y mis padres estaban sentados tomando una merienda. - Hijo, toma asiento, tenemos que hablar con vos. - ¿Tan grave es? (pensé que se habían enterado) - La verdad no sabemos, eso lo tendrás que decir vos. - Bueno, vamos larguen la que duele. - El tema es que llamo la abuela para que vallamos a su casa pues quería hablar ...
... con nosotros. - (Asustado) ¿Qué les dijo? Yo no hice nada. - No al contrario, no te asustes, nos dijo que te portaste muy bien, más de lo que ella creía que te podías portar por ser adolescente. - ¿entonces?… - Nos preguntó, más bien nos comentó, que te había visto muy feliz y contento, que la pasaste bien y disfrutaron mucho el tiempo compartido. Si nosotros no teníamos inconveniente y vos querías, como ella estaba muy sola y la casa es grande, irte a vivir con ella. Mi corazón latía a mil por hora, una combinación del miedo por si se habían enterado y la alegría de convivir con mi amante secreto. - Tendría que pensarlo, déjenme consultarlo con la almohada y mañana les contesto, ¿sí? (ellos saben que soy de evaluar las cosas) - No hay apuro, cuando gustes. A la noche le envió un mensaje. - Sexi50, ¡zorra! - (emoji, cara riendo) era sorpresa para vos. - Te amo. Al cabo de aproximadamente diez días ya estaba instalado en la casa de mi abuela, acondiciono un cuarto para mí (que nunca se usó) y el matrimonial para los dos. La primera noche hicimos el amor hasta el amanecer, descansamos un rato y salimos a hacer compras. Salió del sex-shop con una bolsa llena de cosas para experimentar. Hoy, hace nueve años que vivimos esta vida de “trampa” aunque creo mi mama debe saber algo, pues después de la separación de mi padre, madre e hija se acercaron mucho, haciéndose grandes confidentes.