1. Mi sobrino el carnicero


    Fecha: 17/11/2023, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos

    ... glande en su garganta. Damián soltó un alarido ahogado mientras llenaba la boca de su amante con sus jugos. Ella siguió succionando hasta tragar cada gota de leche.
    
    No sé cómo, pero me di cuenta que debía volver a cruzar hacia mi casa antes de que cualquiera de los dos salga del local. Bajé del banquito y volví a mi casa lo más rápido que pude con el corazón latiendo a toda velocidad. Cinco minutos después, Susana salió de la carnicería acomodando su rojiza cabellera y tratando de limpiar las manchas de su vestido. Me hubiese gustado saber cómo le iba a explicar a su marido el motivo de que haya vuelto tan desalineada.
    
    Pero ese no era mi problema. Me sentía realmente decepcionada de la respuesta de mi sobrino ante las provocaciones baratas de Susana. Pensé que su amabilidad, cordialidad y exceso de respeto lo iban a llevar a rechazarla, pero sus hormonas lo controlaron y lo llevaron a tener un sucio episodio pornográfico con mi vecina. Quizás los celos manejaban mi cabeza en ese momento, pero lo único que pensé en ese instante fue demostrarle a mi sobrino que yo era mucho más mujer que Susana.
    
    Unos minutos más tarde de la silenciosa salida de la amante, Damián salió del local, cerró con llave y cruzó la calle. En ese instante decidí que iba a hacer mi mejor esfuerzo para hacer creer a Dami que no sabía nada de su aventura prohibida. En una digna actuación, lo recibí con el cariño de siempre y le serví la rica cena que había preparado para él. Mientras lo veía ...
    ... devorar los mismos chorizos que había usado para masturbarme y me inundaba de morbo, decidí que iba a demostrar que la seducción de Susana era de lo más vulgar y barata. Yo le iba a demostrar a ese pendejo viril lo que es la calentura.
    
    Estaba deseosa de que me espíe, encuentre mis tangas sucias y le pique el morbo de olerlas. Quería atraerlo con el jugo de lo prohibido como él había hecho conmigo, por lo que comencé esa misma noche. Al terminar de cenar, junté la mesa y nos fuimos cada uno a su habitación; esta vez fui yo quien dejó la puerta entreabierta.
    
    Si era necesario pensaba quedarme toda la noche despierta hasta que Damián se levantara al baño para poder atraer su atención. Lo cierto es que solo tuve que esperar media hora hasta que la puerta se abrió y los pies descalzos avanzaron por el pasillo. Me acosté de espaldas a la puerta y apreté “play” en mi celular. Una mujer madura cabalgaba salvajemente sobre una enorme verga mientras gemía con agudos alaridos que se escuchaban nítidamente desde el pasillo. A pesar de estar de espaldas, vi que la silueta de Damián se detuvo frente la puerta entreabierta. Bajé lentamente la mano hasta mi pelvis y corrí el hilo de mi tanga. Mi vista iba del video a la silueta y viceversa. Comencé a mover la cintura atrás y adelante mientras la sombra de mi sobrino seguía en la pared y también comenzaba a moverse; a diferencia de mí, él se atrevió a masturbarse frente a la puerta de mi habitación. La mujer en el video comenzaba a gemir más ...
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