1. Ricky paga la segunda cuota y se entera que soy casado (2)


    Fecha: 21/11/2023, Categorías: Gays Autor: Dayenorius1, Fuente: CuentoRelatos

    Pasó una semana y tres clases intensas de musculación para Ricky, cuando Fede le sugirió que hiciera una clase aeróbica adicional el viernes, sin decirle que él no estaría presente y que me dejaría la rutina por escrito. Nos habíamos cruzado con Ricky sin hablarnos y casi sin mirarnos durante esa semana siguiente al pago de la primera cuota atrasada.
    
    Fede me dejó las instrucciones antes de retirarse cuando tomé mi turno el viernes a la tarde, aclarándome que Ricky vendría a última hora, sin mayores comentarios porque estaba apurado. Una hora antes del cierre, cuando quedaban apenas tres socios que completaban sus ejercicios, apareció Ricky, radiante de belleza como siempre, pero, ruborizándose al verme, me preguntó por Fede. Le dije que se había retirado por un compromiso y le conté sobre la rutina. Iba enfundado en una camiseta de los All Blacks, bien ajustada al torso, pantaloncitos cortos y una calza negra bien ceñida hasta el muslo que resaltaba su hermoso cuerpo. Le pregunté si le había contado a Fede que pudo cancelar una cuota de la deuda y me respondió que no, asombrado y desviando la mirada.
    
    -Mejor, porque no sabe de tu retraso en los pagos, yo me encargo. Andá a la cinta media hora, mientras voy arreglando las cosas.
    
    Se fueron retirando los tres socios que quedaban y habían terminado su rutina, puse en orden las pesas y mancuernas y le dije que le tocaba el resto de la hora en bici, mientras yo bajaba la cortina y cerraba con llave.
    
    -Pero me tengo que ...
    ... bañar, me dijo.
    
    -No hay problema, Fede me pidió que te esperase hasta después de terminar la rutina.
    
    Y me coloqué detrás de él simulando tontear con mi celular, pero filmando mientras pedaleaba a todo tren e inclinaba su cuerpo sobre el manubrio de la bici. Quedaba a la vista su moldeado culito resaltando la firmeza de sus nalgas.
    
    -Estás aflojando pedal, le dije, y apuró la marcha.
    
    Me fui acercando y le dije que siguiera dándole fuerte, pero que debíamos encontrar una solución al tema de las tres cuotas pendientes de pago. Parecía enojado y triste a la vez.
    
    -Tranquilo, yo no dije ni voy a decir nada, como te prometí. Podemos arreglar, pero vos tampoco tenés que decir nada.
    
    Sofocado por el esfuerzo me dijo que no tenía forma de pagar ni siquiera una cuota esta semana, que no sabía cómo hacer.
    
    -¿No querrás que yo me haga cargo?, le dije.
    
    -Me podrías dar una mano, por favor, me suplicó.
    
    Le expliqué que era mi único trabajo y no lo podía arriesgar. Casi llorando me dijo que primero lo había dejado su novia y ahora tenía esta deuda.
    
    -Vos tranquilo, seguí con la rutina, que no te voy a mandar en cana.
    
    Me puse frente a él y le pregunté si necesitaba toalla y jabón para la ducha. Sin mirarme y acelerando el pedaleo, me preguntó si podría saldar otra cuota esa noche.
    
    -Si vos querés, yo no tengo drama. Andá bajando las revoluciones que voy a buscar las toallas, el jabón y la crema enjuague, le dije, mientras le sonreía y le palmeaba la espalda sudorosa ...
«1234...»